Mendoza consolida su posición en la producción nacional de petróleo

La provincia aporta el 6,4% de la extracción de crudo del país y se mantiene en el cuarto lugar del podio energético, en el marco de un superávit comercial histórico impulsado por el sector.

Argentina alcanzó un hito histórico en mayo al registrar un superávit comercial de más de 3.500 millones de dólares, sustentado en exportaciones que superaron los 9.537 millones de dólares, según los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El informe de Intercambio Comercial Argentino (ICA) confirmó un fenómeno sin precedentes para la economía local: por primera vez, el petróleo crudo superó al maíz y a la soja como el principal producto de exportación del país, incluso en plena temporada de cosecha gruesa. Este escenario convalida las proyecciones del Gobierno nacional, analistas económicos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto a la transición de Argentina hacia el perfil de un exportador neto de energía, con el yacimiento no convencional de Vaca Muerta como el motor principal de esta dinámica.

En este contexto de expansión sectorial, la provincia de Mendoza mantiene una participación significativa dentro de la estructura de producción y exportación de hidrocarburos. Los últimos registros sectoriales de este año indican que el distrito sostiene una extracción promedio que oscila entre los 7.500 y 8.000 metros cúbicos diarios ($m^3/d$) de crudo, una cifra equivalente a un rango de entre 47.000 y 50.000 barriles diarios. A pesar de la madurez y el declive natural de sus yacimientos tradicionales, el volumen extraído le permite a la provincia consolidarse firmemente en el cuarto lugar del podio energético nacional, aportando cerca del 6,4% de la producción total del país.

El desempeño mendocino se apoya en su infraestructura instalada y en la experiencia técnica acumulada a lo largo de su trayectoria histórica en la explotación de cuencas petroleras. Si bien el mapa actual de los principales distritos productores refleja una brecha marcada entre el desarrollo no convencional de la Cuenca Neuquina y las operaciones de características tradicionales, el aporte de los yacimientos mendocinos contribuye de forma directa e indirecta a sostener la oferta de la actividad a nivel federal y a fortalecer el posicionamiento de Argentina en el mercado energético internacional.