El barril de Brent trepó a US$ 82,49 tras la iniciativa legislativa de Irán para restringir y gravar el paso por Ormuz, reactivando la presión inflacionaria sobre el diésel, fletes y operaciones extractivas.
El precio del petróleo cerró con un fuerte repunte este jueves impulsado por la restitución de la prima de riesgo en el Estrecho de Ormuz. Los futuros del crudo Brent aumentaron un 3,83% (US$ 3,04) para cotizarse en US$ 82,49 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 2,75% (US$ 2,07) alcanzando los US$ 77,29. El alza revirtió la tendencia a la baja que mantenía al Brent por debajo de los US$ 80 durante la madrugada.
El cambio en la cotización respondió a la revisión de un borrador legislativo en una comisión del Parlamento iraní. La propuesta busca prohibir el tránsito por el estrecho a buques de Estados Unidos, Israel y otros países declarados hostiles por Teherán, además de contemplar multas de hasta el 20% del valor de la carga para quienes infrinjan la norma. De forma paralela, Irán y Omán evalúan reestructurar las rutas de navegación e imponer cobros por el tránsito de entre 3% y 7% del valor de los fletes.
Aunque el proyecto no se encuentra vigente, generó un impacto inmediato en los mercados debido a que por esta vía circulaba cerca de una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural licuado antes del inicio del conflicto en febrero. A esto se suma el riesgo de que las navieras enfrenten incompatibilidades normativas: el pago de tarifas a Irán podría vulnerar las sanciones internacionales de Estados Unidos y anular las coberturas de los seguros marítimos por riesgo de guerra.
La reactivación del riesgo geopolítico se extiende al Mar Rojo, donde recientes ataques reivindicados por los hutíes de Yemen contra infraestructura y buques petroleros han amenazado las rutas terrestres y marítimas alternativas que utilizaba Arabia Saudita para eludir Ormuz. Aunque los envíos del Golfo se mantuvieron estables durante julio, continúan un 40% por debajo de los niveles previos al conflicto.
Para Chile, importador neto de hidrocarburos, el encarecimiento del Brent impacta directamente en la cadena logística y de transportes. La minería de cobre, oro, hierro y litio registra una alta exposición debido a su intensivo consumo de diésel para camiones de extracción, maquinaria pesada y traslados hacia puertos y plantas de procesamiento. La volatilidad también afecta los costos de insumos, lubricantes, explosivos y los fletes marítimos para el envío de concentrados y cátodos.
El impacto sobre el sector productivo no se proyecta homogéneo. Las faenas con mayor grado de electrificación o tecnologías de transporte autónomo presentan una menor vulnerabilidad relativa, mientras que las operaciones con alta dependencia de combustibles fósiles, menores leyes de mineral o distancias remotas enfrentan un deterioro más rápido de sus márgenes operativos.




