YPF alcanzó un resultado récord en el segundo trimestre con ganancias de u$s1.205 millones

La petrolera casi triplicó su beneficio neto frente al período anterior impulsada por la suba del precio del petróleo, el crecimiento de la producción shale y mayores márgenes en refinación.

YPF presentó el balance del segundo trimestre con una ganancia neta de u$s1.205 millones, cifra que casi triplicó los u$s409 millones anotados entre enero y marzo, y superó ampliamente los u$s58 millones del mismo período de 2025. Los ingresos brutos alcanzaron u$s6.574 millones, lo que representó un incremento interanual del 42%, mientras que el EBITDA ajustado marcó un récord de u$s2.804 millones con un margen del 43%, el nivel más alto registrado en dos décadas. Con estos números, el EBITDA ajustado acumulado en el primer semestre sumó u$s4.398 millones, un 86% superior al registrado en la primera mitad del año anterior.

El resultado económico respondió al aumento del precio internacional del crudo. Al no contar con coberturas financieras sobre su producción, YPF trasladó la suba global a su valor promedio realizado, que llegó a u$s91,1 por barril, con un avance del 33% frente al trimestre previo y del 53% respecto al año anterior. Este desempeño impulsó el negocio de Exploración y Producción (Upstream), cuyo EBITDA ajustado creció 50% trimestral hasta u$s1.725 millones. En este segmento, la producción de shale oil se expandió 47% interanual a 212.700 barriles diarios y alcanzó el 80% de la extracción total de petróleo de la compañía, frente al 59% que representaba doce meses atrás. En paralelo, la empresa continuó reduciendo la producción en campos convencionales. Si bien la extracción total de petróleo cayó 2% en el trimestre a 265.500 barriles diarios, la combinación del portafolio se orientó a activos de mayor rentabilidad: el costo de extracción en el shale se mantuvo en u$s4 por barril equivalente, mientras que en los yacimientos convencionales ascendió a u$s23,6. Las inversiones del trimestre sumaron u$s1.340 millones —un 37% más que en los tres meses previos—, destinando un 77% a desarrollos no convencionales.

El área de Refino & Marketing (Downstream) también mostró una mejora operativa. El EBITDA ajustado por barril subió de u$s14,9 a u$s23,2, en tanto el precio neto promedio de los combustibles en dólares aumentó 28% trimestral hasta u$s920 por metro cúbico, acercándose a la paridad de importación fija en u$s1.015. Al excluir la valuación de inventarios —que tuvo un impacto negativo de u$s108 millones contra uno positivo de u$s633 millones en el trimestre previo—, el EBITDA del área llegó a u$s967 millones, un 62% más que tres meses atrás. Las refinerías operaron al 104% de su capacidad con un récord de procesamiento de 350.800 barriles diarios y sin necesidad de importar nafta ni gasoil.

En la gestión financiera, la deuda neta descendió u$s771 millones hasta ubicarse en u$s7.654 millones, reduciendo el apalancamiento a 1,09 veces, su nivel más bajo en once años. La caja e inversiones de corto plazo alcanzaron un máximo de u$s2.474 millones y el flujo de caja libre cerró positivo en u$s824 millones, monto que contempló la compra de activos de Equinor en Vaca Muerta por u$s188 millones.

En términos impositivos y operativos, las regalías abonadas crecieron 41% y el impuesto a las ganancias se duplicó hasta u$s593 millones. La proyección de la petrolera incluye obras de infraestructura estratégica como la primera etapa del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur, donde posee un 30% de participación y un avance cercano al 80%, previendo exportar 180.000 barriles diarios a comienzos de 2027 y hasta 550.000 en la segunda mitad de ese año. Asimismo, presentó bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) el proyecto para invertir u$s25.000 millones en 15 años y sumar 240.000 barriles diarios hacia 2032, mientras avanza con el desarrollo de bloques de gas dentro del proyecto Argentina LNG en sociedad con Eni y XRG.