La cotización del barril Brent retrocedió un 4,3% y cerró a 73,74 dólares, presionada por la normalización del tránsito de buques en el estrecho de Ormuz y el avance de las negociaciones políticas entre Estados Unidos e Irán, que anticipan un escenario de abundante oferta global de crudo.
Los precios del petróleo profundizaron este miércoles su tendencia a la baja y alcanzaron sus niveles más bajos desde el pasado 27 de febrero, previo al inicio del conflicto bélico entre Irán, Estados Unidos e Israel. El crudo Brent, referencia para el mercado uruguayo, se ubicó en los 73,74 dólares por barril tras registrar una caída del 4,3%, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos retrocedió un 3,9% para cerrar la jornada en 70,34 dólares. Durante la sesión, el Brent llegó a tocar un piso de 73,12 dólares.
El retroceso en las cotizaciones internacionales responde directamente a la reactivación de los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde circula aproximadamente una quinta parte del petróleo comercializado a nivel mundial. El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, informó que unos 20 millones de barriles de crudo abandonaron el estrecho en las últimas 24 horas, una cifra cercana a los volúmenes habituales de operación. A este flujo se sumó la salida de tres buques petroleros que permanecían varados y que transportan cerca de 5 millones de barriles, además de la habilitación de rutas de tránsito temporales por parte de Omán.
Desde la perspectiva de la comunicación política y la diplomacia internacional, la distensión en los mercados se consolidó tras la flexibilización temporal de las sanciones que la administración estadounidense mantiene sobre Teherán. Washington autorizó la venta de crudo iraní en el marco de las negociaciones bilaterales que buscan un acuerdo definitivo sobre libre tránsito marítimo e inspecciones nucleares. Aunque el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Teherán aceptó inspecciones nucleares permanentes, las autoridades de Irán negaron públicamente haber asumido dicho compromiso.
A pesar de estas discrepancias discursivas, los operadores del mercado energético comenzaron a descontar un exceso de oferta a corto plazo. Los cargamentos físicos de crudo ya registran descuentos en diversas regiones y los contratos de futuros de Brent para entrega en septiembre cotizaron por encima de los de agosto, una señal técnica que refleja una mayor disponibilidad inmediata de barriles. Ante este panorama de menor tensión geopolítica y demanda moderada, el banco de inversión JP Morgan recortó sus proyecciones de precio para el Brent en la segunda mitad de 2026, situando sus estimaciones en un promedio de 86 dólares para el tercer trimestre y de 80 dólares para el cuarto trimestre del año.




