La medida confirmada por el secretario Scott Bessent busca garantizar el suministro de los cargamentos varados en el mar a las naciones con mayor vulnerabilidad energética.
El gobierno federal autorizó a Rusia a comercializar parte de su petróleo durante al menos otros 30 días. Esta decisión representa la tercera vez que se suspenden las sanciones aplicadas sobre el crudo ruso durante la guerra contra Irán.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, justificó la flexibilización de las restricciones explicando que el propósito es permitir que las “naciones más vulnerables” puedan mantener un acceso temporal a los suministros. La medida está diseñada específicamente para destrabar y comercializar el volumen de petróleo ruso que actualmente se encuentra varado en el mar.
Esta política de exenciones da continuidad a los mecanismos de emergencia utilizados anteriormente por la administración. El antecedente más cercano ocurrió en marzo, cuando se emitió una licencia general, también con una duración de 30 días, que habilitó la venta de crudo sancionado con el objetivo directo de paliar la escasez de suministro.




