La Secretaría de Energía confirmó una baja acumulada del 13% motorizada por tres meses consecutivos de retroceso en los surtidores, en un contexto de subas de precios que promediaron el 24,08% entre enero y abril.
El consumo de combustibles en las estaciones de servicio argentinas registró una caída del 12,79% durante el primer cuatrimestre del año. Según datos oficiales de la Secretaría de Energía, en abril se despacharon 1.333.298 metros cúbicos de nafta y gasoil, lo que representa una baja del 2,38% en comparación con el mismo mes del año pasado y una contracción del 1,98% respecto de marzo.
La evolución del sector en lo que va de 2026 muestra que las ventas solo experimentaron una mejora en enero, cuando se comercializaron 1.423.721 metros cúbicos. A partir de ese momento, el mercado encadenó tres meses consecutivos de retroceso en los volúmenes despachados. En el acumulado de los primeros cuatro meses del año, los precios de las naftas y el gasoil registraron un alza promedio del 24,08%, habiéndose aplicado el último ajuste del 1% a mediados de mayo.
El impacto del retroceso de la demanda durante abril se sintió con fuerza en el segmento premium. Un informe del portal especializado Surtidores detalló que el consumo de naftas premium retrocedió un 5,93% en la comparación interanual, aunque mostró una mejora del 0,76% frente a marzo. En el caso del gasoil premium, la dinámica fue inversa: el consumo creció un 5,85% en los últimos 12 meses, pero sufrió una baja del 3,22% medido de forma intermensual contra el tercer mes del año.
Por su parte, los combustibles de mayor salida comercial también exhibieron signos negativos. Las ventas de nafta súper bajaron un 1,63% interanual en abril y un 1,18% versus marzo. El gasoil común reportó una contracción del 9,96% respecto a abril de 2025 y una variación negativa casi imperceptible del 0,03% frente al mes anterior.
El escenario federal reflejó una retracción del consumo en 18 jurisdicciones en la comparación interanual. Las provincias más afectadas por la caída de las ventas fueron Corrientes, con un descenso del 10,01%; Formosa, con una baja del 9,78%; y Santa Cruz, que retrocedió un 8,92%. En contraposición, solo seis distritos mantuvieron resultados positivos, entre los cuales se destacaron San Juan y Neuquén.
Esta reducción en el volumen comercializado coincide con la escalada internacional del barril Brent derivada de los efectos de la guerra en Medio Oriente. Ante este panorama, la petrolera YPF implementó desde principios de abril un sistema de “buffer de precios”. La herramienta busca desacoplar de forma parcial el valor local de los combustibles de las fluctuaciones internacionales del crudo. El esquema, diseñado originalmente para una duración de 45 días, fue prorrogado a mediados de mayo.
Bajo este mecanismo, la compañía no trasladará a los consumidores finales el impacto de eventuales variaciones en el precio del petróleo internacional, mientras que las restantes variables que integran el valor de las naftas en el surtidor —tales como los impuestos, el costo de los biocombustibles y la cotización del dólar— continuarán liberadas.




