El bloque Llancanelo creció un 34,58% interanual en el primer trimestre de 2026 y compensó la caída de otras áreas, en un escenario de reestructuración interna y volatilidad internacional.
Petroquímica Comodoro Rivadavia (PCR) consolidó un cambio estratégico en sus operaciones de extracción de crudo pesado en la provincia de Mendoza. Según el reporte de resultados correspondientes al primer trimestre de 2026, el bloque Llancanelo se convirtió en el motor del crecimiento productivo y en la prioridad operativa de la firma, logrando sostener los niveles de actividad frente a la declinación de sus activos tradicionales. La producción de petróleo en esta área alcanzó los 28.262 metros cúbicos, lo que representa un incremento del 34,58% en comparación con el mismo periodo del año anterior.
Las áreas mendocinas, que fueron adquiridas en 2024, registraron más de 3,4 millones de barriles en existencias certificadas al cierre del periodo previo. Desde la dirección de PCR señalaron que el potencial geológico de la zona ofrece importantes oportunidades tanto para el desarrollo como para la exploración de reservas. Para potenciar estos recursos en Malargüe, la compañía llevó a cabo dos tareas de reparación de pozos orientadas a maximizar la recuperación secundaria y elevar los volúmenes de crudo pesado comercializados, al mismo tiempo que el equipo de perforación inició los trabajos para alcanzar la meta establecida de cinco pozos nuevos.
Este despliegue técnico en Llancanelo buscó mitigar la fuerte contracción en otros yacimientos del distrito de Malargüe, donde la producción total retrocedió un 42% interanual. Para apuntalar la rentabilidad y garantizar la sostenibilidad económica de estos proyectos de explotación a largo plazo, la operadora gestionó ante el gobierno provincial una solicitud para reducir el esquema de regalías petroleras, una medida considerada clave para incentivar las inversiones en el campo hidrocarburífero.
En contraste con el desempeño en Mendoza, la actividad de PCR en la provincia de La Pampa se detuvo por completo. Durante el trimestre no se registraron nuevas perforaciones en las áreas pampeanas. El yacimiento El Medanito lideró esta tendencia a la baja con un retroceso del 16,60% en su volumen de extracción trimestral. Por su parte, los activos de Jagüel de los Machos sufrieron el impacto del declive natural y la falta de estímulos, con una disminución interanual del 30,55% en petróleo y del 6,12% en gas.
La parálisis de las inversiones en suelo pampeano respondió a que el contrato de concesión finaliza en junio de 2026. Ante la falta de una prórroga acordada, la compañía consideró antieconómico continuar con la perforación de pozos, lo que derivó en la redirección del capital de inversión hacia activos con un horizonte de rentabilidad inmediata.
A nivel global, el contexto estuvo signado por el conflicto bélico en Medio Oriente y la volatilidad del crudo Brent, cuyos precios internacionales superaron los 90 dólares por barril. En esta coyuntura, PCR despachó al exterior 156.971 barriles a un precio promedio ponderado de 58,710 dólares. En el mercado local, el crudo tipo Medanito se comercializó a 71,380 dólares, aportando positivamente al flujo de caja de la operadora. Sin embargo, la división de cementos del grupo se vio fuertemente afectada por la caída generalizada en la industria de la construcción, registrando una baja del 22,81% en sus despachos y forzando la implementación de reducciones de costos.




