Cuatro embarcaciones arribarán al complejo portuario para alistarse antes de iniciar el tendido de tuberías submarinas y el montaje de la infraestructura de carga en Punta Colorada, Río Negro.
El desarrollo de la terminal offshore de Punta Colorada, una de las obras de infraestructura energética más importantes del país enmarcada en el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), ingresará en una nueva fase técnica con el arribo al puerto de Bahía Blanca de una flota de buques especializados. Tras concluir la instalación del sistema de anclas y cadenas que sostendrá las futuras monoboyas de carga, las operaciones se concentrarán en cuatro embarcaciones que ejecutarán el montaje marítimo destinado a la exportación de crudo desde la costa rionegrina.
El buque especializado Seminole será el primero en llegar al estuario bahiense para completar tareas de alistamiento. Esta unidad, que emprendió viaje desde el puerto petrolero de Bonny, en Nigeria, tendrá a su cargo la instalación de la línea de ductos submarinos que conectará la planta de almacenamiento terrestre con el sistema de carga ubicado a unos cinco kilómetros mar adentro. Esta cañería es la que permitirá transportar el petróleo de la cuenca neuquina hacia los buques tanque de exportación.
Posteriormente arribará el White Merlin, un buque semisumergible de transporte pesado que traslada sobre su cubierta a los remolcadores EDT Aeolus y Spring 360. Para poner a flote estas dos últimas unidades se requerirá una compleja maniobra operativa en las proximidades del canal de acceso a la Base Naval Puerto Belgrano, la cual demandará unos 22 metros de profundidad y condiciones de mar favorables. Una vez liberados, ambos remolcadores serán amarrados en un muelle de Ingeniero White para su puesta a punto final antes de brindar apoyo logístico en las maniobras offshore de montaje.
El complejo portuario de Bahía Blanca funcionará como la base logística principal para el alistamiento y coordinación de la flota, aprovechando la infraestructura del estuario para las fases previas al despliegue en Río Negro. Una vez finalizada la totalidad de la obra, que integra las plantas terrestres, las cañerías y la terminal de fondeo, la infraestructura permitirá la operación de buques de la clase VLCC (Very Large Crude Carrier), capaces de transportar aproximadamente dos millones de barriles de petróleo por viaje hacia los mercados internacionales.




