El crudo Brent superó los u$s94 por barril tras sucesivos ataques de Estados Unidos a Irán y la interrupción de rutas marítimas clave.
Los precios internacionales del petróleo cerraron con marcadas alzas este miércoles y alcanzaron sus niveles más elevados en casi seis semanas. La dinámica alcista responde al temor de desabastecimiento global ante la intensificación del conflicto militar entre Estados Unidos e Irán, sumado a las crecientes amenazas sobre las rutas de transporte marítimo en Medio Oriente.
Al cierre de las operaciones, el barril de crudo Brent finalizó en u$s94,07, tras marcar un incremento de u$s3,06 (3,36%) y tocar un pico intradiario de u$s95,47. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) estadounidense avanzó u$s2,49 (2,95%) para ubicarse en u$s86,83. Ambos indicadores registraron sus valores de cierre más altos desde el pasado 11 de junio.
Tensiones en el estrecho de Ormuz y el Mar Rojo
La curva de precios reflejó una acentuación en la estructura de backwardation —donde las posiciones con entrega inmediata cotizan por encima de los contratos a futuro—, alcanzando un diferencial de u$s9,26 a tres meses para el Brent. El indicador da cuenta de la urgencia de los compradores por asegurar cargamentos en el corto plazo.
La escalada se profundizó luego de que fuerzas estadounidenses completaran once jornadas consecutivas de ataques contra posiciones iraníes, acompañadas por advertencias de Washington sobre nuevos bombardeos a infraestructura en caso de interferencias al tránsito por el estrecho de Ormuz. En respuesta, la Guardia Revolucionaria de Irán alertó sobre la presencia de minas en la ruta sur de dicho paso estratégico, mientras que grupos hutíes amenazaron con expandir sus incursiones sobre buques con crudo saudí.
Desvío de buques y reorganización logística
Frente al deterioro de la seguridad marítima, la misión naval de la Unión Europea (Aspides) sugirió suspender la navegación de buques con vínculos con Israel, Estados Unidos o Arabia Saudita por el Mar Rojo y el Golfo de Adén.
Las alertas derivaron en el desvío inmediato de al menos cinco buques petroleros que modificaron su trayecto para evitar el paso por el estrecho de Bab el-Mandeb. Ante la afectación de los flujos habituales, refinerías en Asia comenzaron a reorganizar sus esquemas de suministro mediante envíos desde la costa occidental saudí a través del Canal de Suez y circunnavegando el continente africano.
En este contexto, la acumulación de 2 millones de barriles en los inventarios estadounidenses reportada por la Administración de Información Energética (EIA) quedó relegada por el impacto de los factores geopolíticos sobre la cotización de los hidrocarburos.




