A tres años de su inauguración, la infraestructura que conecta Vaca Muerta con Buenos Aires sustituyó compras externas de GNL, combustibles líquidos, gas boliviano y electricidad, devolviendo casi cuatro veces el monto invertido en su construcción.
El Gasoducto Perito Moreno —inaugurado el 9 de julio de 2023 bajo la denominación de Presidente Néstor Kirchner y rebautizado en noviembre de 2024— permitió ahorrar un total de USD 9.122 millones en importaciones de energía entre 2023 y 2026. Según un informe técnico de la Fundación Encuentro, la obra representó un retorno de 3,97 veces sobre la inversión inicial de USD 2.300 millones sin IVA, al inyectar 17.000 millones de metros cúbicos de gas natural a la red troncal nacional.
La jerarquización de los datos del estudio detalla que la mayor sustitución correspondió a gas natural licuado (GNL) importado por barco, con 6.700 millones de metros cúbicos que evitaron un gasto de USD 3.474 millones. Asimismo, el sistema registró un ahorro de USD 2.593 millones por menores compras de gasoil para Cammesa (3.500.000 metros cúbicos), USD 1.344 millones por reducción de importaciones de gas desde Bolivia (3.300 millones de metros cúbicos), USD 870 millones en fueloil (dos millones de toneladas) y USD 841 millones en importación de electricidad desde Brasil y Uruguay (6.000 gigawatts-hora).
La traza actual, que une la localidad neuquina de Tratayén con Salliqueló en la provincia de Buenos Aires, completó su construcción en 302 días utilizando un 81% de componentes e industria nacional. Desde la perspectiva del empleo y el desarrollo productivo, la ejecución de la obra movilizó 48.800 puestos de trabajo y, hacia 2026, sostiene 12.750 empleos en la cuenca de Vaca Muerta, divididos en 2.770 puestos directos y 9.980 indirectos. El documento subraya que la infraestructura destrabó el potencial productivo de la cuenca al facilitar la evacuación de los hidrocarburos hacia los principales centros de consumo urbano.
No obstante, el informe advierte que la obra no resolvió de manera definitiva la dependencia energética invernal debido a que el actual gobierno nacional frenó la ejecución de la segunda etapa planificada, la cual preveía extender el tendido hasta San Jerónimo Sud, en la provincia de Santa Fe. La falta de capacidad de transporte adicional obliga a mantener compras externas de GNL durante los meses de mayor consumo.
Frente a este límite de infraestructura, el Comité Evaluador del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) aprobó a fines de abril el proyecto de ampliación del gasoducto gestionado por la firma privada Transportadora de Gas del Sur (TGS). Con una inversión superior a los USD 500 millones y USD 200 millones adicionales en desarrollos complementarios, las obras contemplan la instalación de 30 kilómetros de caños y la expansión de tres plantas compresoras. El objetivo del Ministerio de Economía es habilitar 12 millones de metros cúbicos diarios adicionales en el anillo de Buenos Aires antes del invierno de 2027 bajo un esquema de financiamiento netamente privado, donde las empresas asumen el riesgo de gestión y la comercialización de la nueva capacidad de transporte sin intervención financiera del Estado.




