La compañía aprobó la construcción de un complejo de infraestructura que generará exportaciones por US$ 1.200 millones anuales. El proyecto generará miles de puestos de trabajo y optimizará el transporte de gas desde la Cuenca Neuquina.
Transportadora de Gas del Sur (TGS) aprobó la Decisión Final de Inversión (FID) para la construcción de un complejo destinado a procesar y exportar líquidos derivados del gas natural de Vaca Muerta. La iniciativa, denominada Proyecto NGL (Natural Gas Liquids), requerirá un desembolso de 3.000 millones de dólares y prevé generar exportaciones cercanas a los 1.200 millones de dólares anuales una vez que se encuentre en pleno funcionamiento.
El desarrollo de la obra civil y mecánica demandará un plazo estimado de cuatro años y generará aproximadamente 4.000 puestos de trabajo directos junto a otros 15.000 empleos indirectos. La puesta en operación del complejo industrial está programada para el año 2030, con el objetivo de incorporar una nueva fuente de divisas para el país mediante el abastecimiento de productos de alto valor comercial a los mercados internacionales.
La ejecución formal del proyecto se consolidó luego de que TGS alcanzara acuerdos comerciales con las operadoras YPF, Pluspetrol y Chevron. Estas compañías comprometieron de manera conjunta más del 80% del volumen de gas rico necesario para abastecer la futura planta de procesamiento, mientras la firma transportista continúa las negociaciones con otros productores de la cuenca para completar la capacidad total prevista.
La estrategia busca capitalizar la alta concentración de líquidos asociados que posee el shale gas de la Cuenca Neuquina. Mientras que en los reservorios convencionales estos componentes representan alrededor del 10% del volumen extraído, en diversas áreas de Vaca Muerta los niveles se ubican entre el 25% y el 30%. El procesamiento industrial permitirá separar el gas húmedo del gas seco para recuperar de forma independiente propano, butano y gasolina natural.
La nueva infraestructura diseñada por la compañía incluirá el tendido de un gasoducto de segregación de aproximadamente 100 kilómetros, la edificación de instalaciones de procesamiento en la localidad de Tratayén y la construcción de un poliducto para conectar la provincia de Neuquén con la ciudad bonaerense de Bahía Blanca. En la terminal marítima se complementará la obra con nuevas instalaciones portuarias para el almacenamiento, fraccionamiento y despacho del producto.
Desde la perspectiva técnica, el director ejecutivo de la firma, Oscar Sardi, señaló la relevancia estratégica de la inversión. Además de la apertura de mercados externos, la separación de los líquidos optimizará de manera directa la calidad del gas transportado, liberará capacidad operativa en los sistemas de ductos existentes y evitará restricciones técnicas que puedan condicionar futuras inversiones productivas en el yacimiento. TGS prevé presentar próximamente el proyecto para su incorporación a los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).




