La liquidez global del crudo sufre la mayor caída de su historia ante la desconfianza de los inversores. El interés abierto en contratos de futuros de crudo Brent se desplomó casi un 17% en lo que va de 2026 debido a la incertidumbre política.
El mercado petrolero registra una salida de capitales sin precedentes debido a la intensa volatilidad de los precios mundiales, un fenómeno que ha disminuido la liquidez al ritmo más rápido del que se tenga registro. Los inversores muestran una creciente renuencia a colocar fondos en un activo condicionado por las publicaciones diarias del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en redes sociales respecto a la guerra en Medio Oriente.
Los datos de LSEG reflejan que el interés abierto —el número de contratos de futuros sobre el crudo Brent que tienen los inversores— se redujo casi un 17% en lo que va de 2026. Esta reducción representa la tasa de caída más rápida desde al menos el año 2009 dentro de un indicador clave que, junto al volumen negociado, determina el grado de equilibrio entre compradores y vendedores.
Fuentes del mercado citadas por la agencia Reuters señalan la existencia de un cansancio regulado por el patrón de comportamiento de Donald Trump ante la situación bélica con Irán. El mandatario oscila de manera recurrente entre la intensificación de las amenazas contra Teherán y afirmaciones de que un acuerdo de paz es inminente, lo que dificulta el seguimiento de los fundamentos del mercado de crudo en el mundo real.
Esta dinámica provocó que los precios del petróleo cayeran casi un 3% el viernes, alcanzando su nivel más bajo en casi dos meses. El movimiento se produjo luego de que Trump cancelara el jueves los nuevos ataques militares que había amenazado con ejecutar contra Irán, argumentando la cercanía de un acuerdo para finalizar el conflicto.
La situación actual difiere de otros periodos de inestabilidad financiera. El exjefe de materias primas de Goldman Sachs y actual asesor sénior de la gestora de activos Carlyle, Jeffrey Currie, afirmó que la verdadera razón por la que el precio del crudo no se ubicó por encima de los 100 dólares el barril no responde a una abundancia de oferta, sino a lo que definió como “aversión al capital”.
De acuerdo con un análisis publicado por Currie en la red social X el 10 de junio, la caída del interés abierto en lo que va de 2026 es la peor registrada hasta la fecha. El especialista detalló que, a diferencia de lo ocurrido en 2022, el escenario actual no está determinado por una crisis de tasas de interés ni por la aplicación de sanciones internacionales que fuercen la salida de los flujos financieros, sino por una decisión deliberada de los operadores de evitar un activo excesivamente volátil por la incertidumbre política.




