Las obras estratégicas en la costa de Río Negro concluyeron la colocación de cadenas y anclas que permitirán operar las futuras monoboyas para la exportación de crudo hacia los mercados internacionales.
El proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) completó una etapa fundamental de sus obras offshore frente a las costas de Punta Colorada, en la provincia de Río Negro, con la finalización de la instalación de las cadenas y anclas que formarán parte del sistema de fondeo para las futuras monoboyas de exportación de crudo. La operación concluyó tras el arribo del segundo cargamento de equipamiento y la colocación de las estructuras previstas para esta fase, consolidando la infraestructura estratégica que permitirá fijar en altamar los sistemas de carga de petróleo proveniente de Vaca Muerta.
Desde el Gobierno de Río Negro destacaron que este avance posiciona a Punta Colorada como uno de los principales nodos exportadores del futuro energético argentino. El sistema de fondeo instalado resulta esencial para garantizar operaciones seguras de carga mediante buques de gran porte, constituyendo uno de los componentes más complejos del proyecto diseñado para ampliar significativamente la capacidad exportadora de la Cuenca Neuquina.
El gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck, aseguró que el despliegue observado frente a las costas rionegrinas representa una señal concreta de la transformación productiva de la región. El mandatario afirmó que el avance no es solo una imagen, sino el reflejo del futuro que ya se encuentra frente a las costas de la provincia.
La campaña offshore requiere tecnología especializada, embarcaciones de gran porte y equipos técnicos altamente capacitados. Esta etapa contempla la participación de más de 120 técnicos y especialistas, y demandará cerca de 250 días de trabajo para completar las distintas fases operativas planificadas.
Además del impacto estrictamente energético, el avance del VMOS comenzó a generar movimiento económico en la Zona Atlántica rionegrina. El desarrollo de la obra impulsa actualmente la demanda de servicios logísticos, transporte, alojamiento, provisión de materiales y la contratación de empresas locales vinculadas a la cadena de valor del proyecto.
Al respecto, Weretilneck destacó el efecto directo de las inversiones energéticas en localidades como Sierra Grande y Punta Colorada, señalando que detrás de cada avance se genera empleo, desarrollo, nuevas oportunidades para las empresas de la zona y un mayor movimiento para las comunidades de la región.




