Vaca Muerta alcanzó 2.760 etapas de fractura en junio y registró un nuevo récord histórico

La actividad en la formación no convencional estuvo liderada por la petrolera de control estatal YPF, que concentró la mitad de las operaciones de estimulación en un mes marcado casi en su totalidad por desarrollos de petróleo.

Vaca Muerta alcanzó las 2.760 etapas de fractura en sus pozos durante el mes de junio, lo que representa el nivel de actividad mensual más alto desde que comenzó el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en la cuenca Neuquina. Este volumen operativo superó las marcas previas del año en curso, desplazando el registro de mayo y las 2.616 etapas que el sector había consolidado durante abril. El avance de la técnica de estimulación hidráulica coincide con el último balance de la Secretaría de Energía de la Nación, que ubicó la producción total de crudo del país en un récord de 903.700 barriles diarios, donde la formación geológica aportó el 70% del total.

De acuerdo con el relevamiento mensual de la firma internacional NCS Multistage, el acumulado de los primeros seis meses trepó a las 14.958 etapas de fractura, con una proyección técnica que prevé superar las 28.000 operaciones al finalizar el período anual. El informe sectorial detalló que el 91% del total de las perforaciones de junio se concentró en la ventana de producción de petróleo (shale oil), mientras que la actividad orientada al gas no convencional (shale gas) representó el 9% restante del esquema logístico.

La compañía de mayoría estatal YPF ratificó su liderazgo en la cuenca al ejecutar 1.390 etapas de fractura en las áreas que opera, cifra equivalente al 50% de la actividad global de la formación. Detrás se ubicaron las operadoras Pluspetrol, Pampa Energía, Pan American Energy (PAE), Vista Energy, Chevron, Phoenix Global Resources y la firma de origen colombiano GeoPark, que concretó su desembarco en el mercado local con la realización de sus primeras 119 fracturas en el bloque Loma Jarillosa Este.

La ejecución de las obras en boca de pozo se canalizó a través de contratos con corporaciones de servicios petroleros encargadas del soporte tecnológico y el bombeo de alta presión. Las multinacionales Halliburton y SLB encabezaron los niveles de servicios en los yacimientos, seguidas dentro del mercado por las firmas SPI, Calfrac y Tenaris, perteneciente al Grupo Techint. Cada una de estas punciones mensuales requiere el uso promedio de 250 toneladas de arena y 1.500 metros cúbicos de agua inyectada a más de 10.000 PSI para abrir los canales de la roca y habilitar la puesta en producción final de los pozos.