Petróleo en Ormuz: EEUU movilizó 20 millones de barriles en operación secreta

El Comando Central estadounidense destruyó los radares iraníes para controlar el canal sur del estrecho y mantener el flujo exportador de la región durante los últimos dos meses.

Estados Unidos desplegó una operación militar secreta en el estrecho de Ormuz que le permitió movilizar hasta 20 millones de barriles de petróleo en los últimos días sin ser detectado por Irán. La acción, ejecutada por el Comando Central del Ejército y supervisada desde Fort Bragg, Carolina del Norte, garantizó el tránsito nocturno de un promedio de 20 buques en las últimas dos semanas mediante la previa destrucción total de los sistemas de radares iraníes en la zona.

El procedimiento militar consiste en asistir el ingreso de buques cisterna vacíos desde el mar Arábigo hacia el Golfo, acompañar la carga de crudo en países de la región y coordinar la posterior salida. La navegación se realiza a través del canal sur del estrecho, sector limítrofe con Omán, país aliado de Washington. Durante una sola jornada de esta semana, las autoridades previeron el tránsito de más de 20 embarcaciones con un volumen de salida cercano a los 15 millones de barriles.

Funcionarios del Pentágono confirmaron que el control del canal sur se mantiene desde hace dos meses, periodo en el que la Guardia Revolucionaria Islámica perdió la capacidad de detección marítima en el área. Las declaraciones coinciden con recientes afirmaciones del presidente Donald Trump, quien aseguró que su país mantiene el control total del estrecho y que el flujo de crudo hacia el exterior continúa en niveles elevados.

El despliegue operativo ocurre en medio de intenciones de la administración estadounidense de aplicar nuevas sanciones económicas contra Teherán y tras el vencimiento, el pasado 17 de agosto, del plazo del primer memorando de paz entre ambas naciones sin alcanzar un acuerdo definitivo. Mientras el régimen iraní afirma trabajar en el rearme de sus fuerzas armadas, informes del sector señalan una crisis económica interna con una inflación acumulada cercana al 70% y pérdidas registradas en diversos rubros.