Neuquén proyecta US$ 1.800 millones en obra pública para el año 2027

El Gobierno provincial financiará más del 85% de los trabajos con recursos propios para reducir un déficit de infraestructura proyectado en US$ 4.000 millones. El plan se apoya en el crecimiento de la actividad hidrocarburífera, sector del que depende más del 70% de los ingresos de la jurisdicción.

La provincia de Neuquén proyecta invertir alrededor de US$ 1.800 millones en obra pública durante 2027, un monto equivalente a lo ejecutado en los casi primeros tres años de la gestión actual. La secretaria de Hacienda y Finanzas provincial, Carola Pogliano, detalló que la cifra incluye obras presupuestadas, proyectos cofinanciados con empresas petroleras y trabajos a realizarse mediante una colocación de deuda, precisando que más del 85% de las obras del presupuesto se cubrirá con fondos propios. La partida prevista para infraestructura absorberá el 16% de los ingresos provinciales durante el próximo año.

La planificación estatal busca saldar la brecha de infraestructura calculada en unos US$ 4.000 millones al inicio de la gestión en materia de rutas, gas, agua y energía. Entre diciembre de 2023 y el cierre proyectado de 2026, la inversión acumulada alcanzará los US$ 800 millones, en un contexto en el que la provincia suma cerca de 30.000 nuevos habitantes por año, demandando mayores servicios en el sistema educativo, sanitario y de seguridad. En el ámbito del empleo público, Neuquén registra 74.000 agentes estatales, concentrando educación, salud y seguridad más del 83% de la masa salarial total.

En materia hidrocarburífera, la provincia estima alcanzar una producción promedio de 806.000 barriles diarios de petróleo y aproximarse a los 900.000 barriles por día hacia fines de 2027. Pogliano ubicó la capacidad actual de evacuación en torno a los 700.000 barriles diarios, proyectando llegar a entre 714.000 y 715.000 barriles hacia diciembre de 2026, por lo que el crecimiento posterior dependerá de la puesta en marcha del oleoducto Vaca Muerta. Respecto al gas, Pogliano explicó: “Más del 96% de la producción se destina al mercado interno, por lo que la actividad todavía está expuesta a la estacionalidad del consumo. La provincia espera que las nuevas obras de infraestructura tengan un impacto más significativo en las regalías hacia 2029”.

La estructura fiscal neuquina mantiene una exposición superior al 70% de sus ingresos directos e indirectos a la actividad de los hidrocarburos. Ante este esquema, la funcionaria argumentó que el desafío de largo plazo reside en diversificar la economía provincial para reducir la vulnerabilidad frente a las variaciones del precio internacional del crudo. En relación al impacto nacional del desarrollo no convencional, Pogliano afirmó: “Vaca Muerta ayuda a la balanza comercial y a la balanza de pagos, pero una provincia no va a salvar a un país”. Paralelamente, el Ejecutivo provincial fijó la meta de alcanzar un superávit de infraestructura hacia 2030 con el fin de destinar margen financiero a nuevas obras, diversificación y desendeudamiento.