El FMI condiciona la sustentabilidad financiera de Argentina a la generación de divisas de Vaca Muerta

La directora gerente del organismo, Kristalina Georgieva, concluyó una visita oficial al país para evaluar la capacidad de pago futura de la deuda, con eje en el potencial exportador del sector hidrocarburífero y minero.

La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, realizó una visita oficial a la Argentina en el marco del seguimiento del acuerdo financiero que mantiene el país con el organismo multilateral. La agenda incluyó un recorrido por la formación hidrocarburífera de Vaca Muerta, área que el FMI considera un pilar estratégico para la generación futura de divisas e ingresos fiscales requeridos para el cumplimiento de las obligaciones crediticias.

La evaluación del organismo se centra en el potencial exportador de los sectores energético y minero para equiparar o complementar el aporte del sector agropecuario en la balanza comercial. De acuerdo con el análisis del FMI, el incremento en la producción de gas, petróleo y minerales permitirá consolidar la recaudación impositiva y la acumulación de reservas, variables determinantes para afrontar los vencimientos de la deuda soberana en los próximos años.

El acercamiento institucional entre la conducción del FMI y el Poder Ejecutivo —encabezado por el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo— se produce tras la revisión de los compromisos asumidos el año anterior, cuando el Gobierno no alcanzó la meta de acumulación de reservas previamente pautada. En aquel contexto, durante el periodo de volatilidad cambiaria registrado en septiembre, el respaldo financiero exterior provino del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.

El vínculo actual da continuidad al historial de renegociaciones del endeudamiento argentino con el organismo, iniciado tras el programa acordado en la gestión de Mauricio Macri —por un monto desembolsado de US$ 44.500 millones sobre un crédito original de US$ 57.000 millones— y reestructurado posteriormente durante las gestiones de los exministros de Economía Martín Guzmán y Sergio Massa bajo la presidencia de Alberto Fernández.