El presidente Volodímir Zelensky confirmó ofensivas nocturnas contra dos plantas de combustible en Krasnodar y Yaroslavl con el objetivo de restar recursos económicos a Moscú y forzar el fin del conflicto.
Ucrania profundizó su estrategia de golpes de largo alcance en el interior del territorio ruso mediante ataques nocturnos con drones y misiles dirigidos contra infraestructura energética clave y complejos de la industria militar. El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, informó que las operaciones alcanzaron la refinería Sloviansky, ubicada en la región de Krasnodar —a unos 300 kilómetros del frente de batalla—, y otra instalación petrolera en Yaroslavl, situada a unos 700 kilómetros de la frontera ucraniana. Coincidiendo con el Día de la Constitución de Ucrania, el mandatario defendió estas misiones lejos de la línea de combate al asegurar que cada ataque de larga distancia reduce los recursos que dan fuerza a la máquina de guerra rusa y supone un paso hacia la paz.
En paralelo, el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) reportó un ataque con drones contra la estación de bombeo de petróleo de Vtorovo, en la región rusa de Vladímir, a unos 200 kilómetros al este de Moscú. Se trata de la segunda ofensiva contra este nodo logístico en el último mes, tras un impacto previo registrado el 10 de junio. Según el SBU, los drones impactaron con precisión en las instalaciones técnicas y provocaron una detonación en este punto estratégico, utilizado por Rusia para el transporte de productos petrolíferos ligeros hacia puertos de exportación y consumidores nacionales. Desde la agencia de seguridad vincularon la acción con la estrategia de afectar la logística, el presupuesto y los ingresos energéticos del Kremlin para elevar el costo de la invasión.
La ofensiva de Kiev también alcanzó el aparato industrial de Moscú. Zelensky confirmó un ataque con misiles de crucero Flamingo contra la fábrica Titan-Barikady en Volgogrado, a unos 400 kilómetros de la frontera. El asesor del Ministerio de Defensa ucraniano, Sergui Sternenko, detalló que el objetivo exacto fue el Centro Federal de Investigación y Producción Titan-Barikady, un complejo especializado en la fabricación de sistemas de artillería y componentes de lanzadores de misiles empleados en la ofensiva contra Ucrania. De acuerdo con el funcionario, el impacto de los misiles provocó un incendio dentro de las instalaciones técnicas de la planta militar.
Esta secuencia de operaciones se produce en un escenario de intensificación de los bombardeos rusos sobre territorio ucraniano. Zelensky denunció que durante la última semana las fuerzas rusas utilizaron cerca de 1.400 drones, casi 1.500 bombas aéreas guiadas y 19 misiles de distintos tipos, incluidos proyectiles balísticos, dirigidos contra la población civil, viviendas e infraestructuras no militares. Las hostilidades afectaron a 15 regiones ucranianas, con ataques frecuentes sobre Kherson, Zaporizhzhia, Kharkiv y Sumy. El último bombardeo nocturno sobre la ciudad de Zaporizhzhia causó heridas a nueve personas, entre ellas dos niños, según los datos proporcionados por el Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania. Ante esta situación, el Ejecutivo ucraniano insistió ante la comunidad internacional en la necesidad de reforzar la defensa antiaérea, ampliar la protección antibalística, incrementar la cooperación en el desarrollo de drones y endurecer las sanciones contra Moscú.




