La estatal brasileña confirmó la presencia de hidrocarburos en el pozo exploratorio Morpho, en la cuenca de Foz do Amazonas, tras una inversión de 3.000 millones de dólares en la región. Mientras la compañía completa la perforación para determinar la viabilidad comercial, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva aseguró que el descubrimiento no alterará la transición hacia fuentes renovables.
La petrolera estatal Petrobras confirmó la presencia de petróleo en el pozo exploratorio Morpho, ubicado en aguas ultraprofundas a 175 kilómetros de la costa del estado de Amapá y a unos 500 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas. A pesar del hallazgo, la compañía aclaró que todavía no es posible estimar el volumen encontrado ni confirmar la viabilidad de su explotación comercial.
Durante un acto en Oiapoque junto al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, precisó que resta perforar cerca de mil metros hasta alcanzar el fondo del pozo, proceso que demandará entre 15 y 20 días. Concluida esa etapa, comenzará la fase de delimitación para medir la extensión del reservorio y evaluar la cantidad de volumen recuperable.
El anuncio ratifica los datos preliminares del viernes anterior, cuando se detectaron hidrocarburos mediante perfiles eléctricos e indicios en roca. La operación en el pozo Morpho se desarrolla a una profundidad de agua de 2.886 metros dentro del bloque FZA-M-59, donde Petrobras posee el 100 % de la participación adjudicada en 2013 bajo el régimen de concesión de la Agencia Nacional del Petróleo.
Desde el inicio de la campaña exploratoria en la zona en agosto del año pasado, Petrobras ha invertido aproximadamente 3.000 millones de dólares, con un costo operativo diario cercano al millón de dólares. Para el futuro, la empresa proyecta la perforación de otros tres pozos en el mismo bloque y cinco adicionales en áreas contiguas, los cuales permanecen a la espera de sus respectivas autorizaciones ambientales.
El proceso para intervenir la cuenca requirió un prolongado trámite de licenciamiento: el Instituto Brasileño del Medio Ambiente rechazó la solicitud inicial en 2023 y otorgó el permiso correspondiente en octubre de 2025. El interés de la industria en la denominada Margen Ecuatorial brasileña responde a que comparte la misma provincia geológica que los yacimientos offshore desarrollados en Guyana y Surinam.
Por su parte, el presidente Lula da Silva valoró la trascendencia del hallazgo para el horizonte productivo del país, pero remarcó que el desarrollo petrolero no interferirá con la agenda energética sustentable. El mandatario sostuvo que Brasil mantendrá sus inversiones en biocombustibles e innovación en energías limpias de manera paralela a la evaluación del potencial hidrocarburífero de estas nuevas áreas.




