La provincia fijó el 10 de agosto como fecha límite para consultas en la Ronda 1/2026, un proceso que pone en juego 15 bloques exploratorios con concesiones de hasta 35 años donde las empresas privadas asumirán el riesgo total de inversión.
La provincia de Neuquén ingresó en la etapa definitoria de la Ronda 1/2026, la primera convocatoria pública nacional e internacional para adjudicar áreas exploratorias en Vaca Muerta desde 2017. El proceso, administrado por la empresa estatal Gas y Petróleo del Neuquén (GyP), fijó el 10 de agosto como plazo límite para recibir consultas y pedidos de aclaración, mientras que la presentación de ofertas y la apertura de sobres se realizarán el 19 de agosto a las 11 horas en la capital provincial.
Las empresas que resulten adjudicatarias en esta compulsa deberán asumir la totalidad del riesgo exploratorio. El esquema contractual exige la ejecución de un programa de inversiones durante una fase inicial de hasta ocho años, estructurada en dos períodos de cuatro años cada uno. En caso de ratificar descubrimientos que demuestren viabilidad comercial en ese lapso, las operadoras privadas podrán acceder a concesiones de explotación por un plazo de hasta 35 años.
La adjudicación de cada bloque no se definirá principalmente por criterios económicos, sino por el nivel de actividad comprometido. El sistema de evaluación utiliza las Unidades de Trabajo —donde cada una equivale a un valor de 5.000 dólares— para asignar mayor puntaje a los programas de exploración más ambiciosos. No obstante, el pliego impone condiciones financieras básicas: un bono de acceso obligatorio con un piso de 500.000 dólares y la posibilidad de mejorar la alícuota base de regalías del 15% mediante el ofrecimiento de hasta tres puntos porcentuales adicionales, fijando un tope del 18%.
La petrolera estatal GyP preservará su participación en cada bloque bajo la modalidad de carry, con un porcentaje que oscilará entre el 10% y el 20%. Mediante este formato, la compañía pública mantendrá sus acciones sin obligación de aportar capital durante toda la etapa de exploración, siendo financiada en su totalidad por los socios privados.
Los quince bloques a licitar se seleccionaron por su potencial geológico y la cercanía a infraestructura de evacuación existente, quedando distribuidos en cinco clústeres geográficos diferenciados:
- Noroeste: Sector de alto atractivo en la ventana de petróleo. Incluye a Corralera Sur, Corralera Noreste y Corralera Noroeste, próximas al hub norte de la formación y a los sistemas de Oldelval y OTASA. Suma a Curamhuele, bloque orientado a gas condensado y seco que presenta una mayor complejidad por su proximidad al frente cordillerano.
- Noreste: Agrupa a La Tropilla I, Cerro Avispa Norte, Cerro Avispa Sur y Águila Mora Noreste. Poseen potencial petrolero, aunque proyecciones privadas señalan que una fracción de estos bloques se encuentra fuera del límite geológico óptimo de Vaca Muerta.
- Pampa de las Yeguas Noreste: Considerado por el gobierno provincial como el activo con menor riesgo exploratorio del proceso. Es el área de menores dimensiones de la ronda, pero se localiza rodeada por bloques productivos consolidados como El Orejano y Rincón de la Ceniza.
- Sudeste: Concentra el principal potencial de gas de la licitación, con características operativas complejas debido a la presencia registrada de fallas geológicas en su estructura.
- Frontera: Integrado por Totoral Este y La Hoya. Representa el perfil netamente exploratorio de la ronda al tratarse de zonas casi sin desarrollo hidrocarburífero previo, motivo por el cual GyP determinó para estos bloques las exigencias más bajas de actividad mínima obligatoria.




