Tensión en Ormuz dispara el petróleo a casi US$100 por barril

El crudo Brent saltó casi un 7% en la jornada y acumula una suba superior al 30% en los últimos seis meses. La reanudación de las hostilidades militares entre Estados Unidos e Irán mantiene paralizado el paso por el estrecho de Ormuz, reavivando el riesgo de un nuevo impulso inflacionario a escala global.

El mercado energético internacional volvió a ingresar en una fase de alta volatilidad tras la profundización del conflicto en Medio Oriente. Durante la rueda de este martes, el precio del petróleo Brent trepó un 6,97% para ubicarse en los US$94,52 el barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI), referente del crudo ligero del Golfo de México, traspasó el umbral de los US$90 al avanzar un 5,04% y cotizar a US$90,08.

La aceleración de los valores responde de forma directa al bloqueo del estrecho de Ormuz, un punto neurálgico para la logística global por el que transita el 20% del petróleo y del gas natural comercializados a nivel mundial. La parálisis del paso marítimo se agravó a partir de los recientes cruces armados entre las fuerzas estadounidenses y las de Teherán.

El escenario bélico se intensificó tras una ofensiva del ejército de Estados Unidos contra objetivos militares iraníes en la isla de Larak, acción que rompió un período de varias semanas de relativa calma sin enfrentamientos directos. En respuesta a dicha maniobra, Irán efectuó lanzamientos de misiles contra instalaciones militares de Estados Unidos en Jordania, lo que derivó en la promesa de una réplica contundente por parte del presidente Donald Trump.

La escalada alcanzó un nuevo punto crítico al mediodía (hora del este) del 1 de septiembre, cuando el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) anunció el inicio de disparos contra posiciones de la Guardia Revolucionaria Islámica en territorio iraní. Este deterioro en la seguridad del Golfo de México y Medio Oriente impacta de manera directa sobre la principal materia prima del sector energético. El encarecimiento sostenido del barril ya representa un driver clave en la dinámica de la inflación mundial, factor que reinstala en la agenda financiera internacional las decisiones respecto a las tasas de interés de la Reserva Federal.