Proponen al puerto chileno de San Vicente como vía de salida para Vaca Muerta

Durante el encuentro binacional entre Neuquén y la Región del Biobío, el Grupo CAP planteó utilizar las instalaciones portuarias chilenas como alternativa logística hacia el Pacífico. La iniciativa busca diversificar las rutas de exportación energética, apoyada en una distancia menor frente a las terminales del Atlántico argentino.

Chile propone al puerto de San Vicente como vía de salida al Pacífico para Vaca Muerta

El Grupo CAP planteó utilizar las instalaciones portuarias de la Región del Biobío como alternativa logística para las exportaciones energéticas neuquinas. La propuesta se apoya en una ventaja geográfica que reduce a la mitad la distancia en comparación con las terminales del Atlántico argentino, aunque su viabilidad requiere resolver cuellos de botella regulatorios y de infraestructura fronteriza.

La necesidad de diversificar las rutas de evacuación para el petróleo y gas no convencionales de la cuenca neuquina sumó un nuevo capítulo durante el encuentro binacional entre Neuquén y la Región del Biobío. En ese marco, el CEO del Grupo CAP, Nicolás Burr, expuso la opción de aprovechar el distrito logístico-portuario de San Vicente, ubicado en los terrenos de la exsiderúrgica Huachipato en Talcahuano, para conectar la producción argentina con los mercados asiáticos.

El planteo cobra relevancia ante el notable incremento en las ventas externas de la provincia. Entre enero y julio, Neuquén registró exportaciones por US$5.209 millones, de los cuales US$5.122 millones correspondieron al rubro de combustibles y energía, representando más del 98% del total exportado. Este salto productivo posiciona a la jurisdicción como generadora de aproximadamente el 70% del petróleo y gas del país, presionando la capacidad de la infraestructura de transporte existente y proyectada, como el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) hacia la costa rionegrina.

La infraestructura del complejo chileno cuenta con 35 kilómetros de vías ferroviarias internas, dos sitios de atraque con calado de hasta 11 metros y más de 120 hectáreas de respaldo logístico para graneles líquidos, sólidos y contenedores. El predio, que prevé movilizar cerca de un millón de toneladas este año y cuenta con capacidad instalada para duplicar ese volumen, se ubica a casi la mitad de distancia de Neuquén respecto de los puertos de Río Negro o Bahía Blanca.

A pesar de la proximidad geográfica, la consolidación de este corredor bioceánico enfrenta limitaciones operativas. La efectividad de la ruta depende de acelerar inversiones en la conectividad terrestre, consolidar el paso fronterizo Pichachén y adecuar las normativas aduaneras y de tránsito internacional para que la carga argentina llegue de manera competitiva a las terminales del Pacífico.