El banco Barclays ratificó su proyección para el crudo Brent durante 2026 debido al persistente déficit global de suministro y al cierre del estrecho de Ormuz, variables que mantendrán la presión sobre los precios internos y la inflación global el resto del año.
Los futuros del crudo Brent cerraron la jornada del viernes en torno a los 105 dólares por barril. La cotización refleja la incertidumbre de los inversores ante la falta de avances en las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán, combinada con el bloqueo por tiempo indeterminado en el estrecho de Ormuz. Esta vía marítima estratégica concentraba el tránsito de aproximadamente el 20% del suministro energético mundial antes del inicio de la guerra en Medio Oriente.
El conflicto bélico retiró del mercado global 14 millones de barriles de petróleo diarios, cifra que equivale al 14% de la oferta mundial. El recorte afectó los flujos provenientes de productores clave como Arabia Saudita, Irak, los Emiratos Árabes Unidos y Kuwait. Según un informe distribuido por Barclays, las tendencias actuales de los inventarios exponen un déficit operativo de entre 6 y 8 millones de barriles por día, mientras que las reservas comerciales en Estados Unidos se ubican cerca de sus niveles mínimos desde 2020. El banco advirtió que una reapertura total e inmediata del estrecho de Ormuz dejaría los inventarios internacionales unos 20 millones de barriles por debajo del registro más ajustado de la historia reciente.
Por el lado de la demanda, el consumo global muestra resiliencia. La entidad financiera prevé que cualquier contracción menor en los usos industriales de los derivados del crudo experimentará una rápida recuperación una vez que se normalicen los despachos. En este escenario de escasez y volatilidad, los analistas anticipan que los riesgos para el precio final continúan sesgados al alza.
Frente a la presión del mercado, la alianza OPEP+ evalúa un incremento en sus objetivos de producción para el mes de julio. La propuesta formal se debatirá el próximo 7 de junio durante la reunión regular del bloque de naciones exportadoras. Fuentes del sector informaron que la ampliación de la oferta sería moderada, con una meta de incremento mensual estimada en 188.000 barriles diarios, aunque la resolución final aún no está ratificada.
La OPEP+ sostuvo sus niveles de extracción estables durante el primer trimestre de 2026 y aplicó aumentos mensuales pautados a partir de abril. Sin embargo, el volumen de estas adiciones operativas se redujo desde mayo tras la salida de los Emiratos Árabes Unidos del esquema de la organización. De acuerdo con el criterio de delegados y analistas del mercado petrolero, la desvinculación de este miembro reduce la capacidad de influencia directa del cartel sobre los precios globales, aunque podría consolidar la cohesión política interna del grupo remanente.
Los registros estadísticos de la organización confirman el impacto del conflicto en los niveles de extracción. La producción totalizada de la OPEP+ descendió a 33,19 millones de barriles diarios en abril, en comparación con los 42,77 millones de barriles reportados en febrero. La mayor parte de esta contracción se concentró en las naciones productoras del Golfo Pérsico, cuyo bombeo conjunto retrocedió en 9,9 millones de barriles diarios en ese período.




