Precio del petróleo cae a su nivel más bajo en cuatro meses

El barril de Brent retrocedió a los 72 dólares tras el restablecimiento del comercio energético en el estrecho de Ormuz. Pese a la fuerte baja internacional, el esquema de “buffer de precios” aplicado por YPF y el resto de las petroleras locales postergará un impacto directo a la baja en los surtidores argentinos, mientras el Gobierno define el futuro de los impuestos postergados.

El precio internacional del petróleo registró una caída superior al 3% que ubicó al crudo en su valor más bajo de los últimos cuatro meses. El barril de Brent, que funciona como referencia para el mercado argentino, cotizaba cerca de los US72,mientrasqueelWTIestadounidenseoperabaentornoalosUS 69. Esta tendencia bajista devuelve la cotización a niveles similares a los registrados antes del inicio del conflicto bélico en Medio Oriente, dejando atrás el techo de casi U$S 120 por barril que el Brent rozó en marzo, en el momento de mayor tensión.

El retroceso de los precios responde al acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, el cual permitió normalizar la circulación a través del estrecho de Ormuz. Por esta vía marítima transita aproximadamente una cuarta parte del suministro mundial de petróleo y gas, razón por la cual el cese de las hostilidades y la estabilización del paso aduanero descomprimieron de forma inmediata los mercados globales.

A pesar del escenario internacional, los especialistas descartan una reducción inmediata en los precios de los combustibles en la Argentina debido a la estrategia comercial que adoptaron las empresas del sector. Desde abril, YPF implementó un mecanismo de desacople parcial denominado “buffer de precios”, una herramienta copiada luego por sus competidoras para mitigar la volatilidad externa. Este esquema fijó una referencia interna de U$S 95 por barril, lo que permitió sostener el valor de la nafta súper por encima de los $ 2 mil en los últimos meses, registrando solo un incremento del 1% a mediados de mayo. Las compañías mantendrán estos valores vigentes, al menos, hasta el próximo 28 de junio.

La decisión de congelar los precios actuales responde a la necesidad de las petroleras de recomponer sus márgenes de ganancia. Durante la escalada del conflicto internacional, las firmas operaron por debajo de la paridad de importación y resignaron rentabilidad para absorber las fluctuaciones abruptas del mercado. Según lo expresado por el presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, el objetivo actual es recuperar esos ingresos diferidos aprovechando la baja del Brent. Si bien una permanencia de la tendencia bajista global acelerará este proceso de compensación, el sector privado evita precisar plazos para posibles bajas en el surtidor.

La evolución final del precio al consumidor final también dependerá de las definiciones de la política tributaria del Gobierno nacional. El Poder Ejecutivo mantiene postergada la actualización de los impuestos específicos a los combustibles, un atraso acumulado que equivale a $ 256,20 por litro en la nafta y a $ 114,50 en el gasoil, de acuerdo con datos de la consultora Economía & Energía. Antes de que concluya el mes de junio, la gestión nacional deberá determinar si aplica total o parcialmente estos incrementos pendientes, los cuales corresponden a períodos de 2024, la totalidad de 2025 y el primer trimestre de 2026.