El despliegue de infraestructura hidrocarburífera en Punta Colorada y el Golfo San Matías desplaza el perfil productivo pesquero, que registró mínimos históricos en 2025.
Los desembarques marítimos en la provincia de Río Negro alcanzaron aproximadamente 4.000 toneladas durante 2025, cifra que representa uno de los niveles más bajos de las últimas décadas e impacta en localidades pesqueras como San Antonio Oeste. En contraste con el retroceso del sector pesquero, el litoral atlántico rionegrino concentra proyectos energéticos a gran escala vinculados a los hidrocarburos de Vaca Muerta. En la zona de Sierra Grande y Punta Colorada avanza el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), una obra de 437 kilómetros de extensión con una inversión estimada en US$ 3.000 millones y una capacidad inicial de transporte de 180.000 barriles diarios de petróleo.
En el sector del gas, la firma Southern Energy contempla instalar unidades flotantes de licuefacción en el Golfo San Matías mediante una inversión proyectada superior a los US$ 15.000 millones en los próximos 20 años. La iniciativa incluye la construcción del Gasoducto San Matías, de 470 kilómetros de traza, para el traslado del insumo hacia la zona portuaria de conversión en GNL. A este esquema se suma el proyecto Argentina LNG, liderado por YPF junto a socios internacionales. Mientras el área marítima se integra a la cadena hidrocarburífera, la actividad pesquera requiere financiamiento privado, renovación de flota, plantas de procesamiento y tecnología para sostener su infraestructura.




