Fomicruz asume la operación directa de la estación de servicio EPA en el paraje estratégico La Esperanza

La empresa estatal santacruceña tomó el control del punto de expendio sobre la Ruta Provincial N°5 tras finalizar el contrato con el concesionario privado. El Gobierno provincial definió la medida como una política estratégica y garantizó la continuidad de todos los puestos de trabajo.

Fomento Minero de Santa Cruz Sociedad del Estado (Fomicruz S.E.) asumió la operación directa de la estación de servicio EPA ubicada en el paraje La Esperanza. La decisión se hizo efectiva luego de que concluyera el vínculo contractual con el operador privado que explotaba el establecimiento, el cual había vencido originalmente en noviembre de 2025 y se mantenía vigente mediante sucesivas prórrogas. Ante la resolución de no renovar el convenio, el Gobierno de Santa Cruz dispuso que la administración del complejo vuelva de manera inmediata a la órbita estatal.

La estación de servicio EPA de La Esperanza posee una ubicación crítica dentro de la red vial santacruceña. Al estar situada sobre la Ruta Provincial N°5, constituye uno de los principales puntos de abastecimiento para transportistas, viajeros y trabajadores que circulan por la zona centro de la provincia. Desde el Poder Ejecutivo provincial señalaron que la medida responde a una definición política orientada a mantener bajo control público los activos considerados estratégicos para la conectividad y el suministro regional, con el objetivo primordial de asegurar la continuidad y el normal despacho de combustible.

La concesión estuvo durante años a cargo del empresario Lucio Gómez, quien operaba el establecimiento a partir de un acuerdo firmado durante la gestión anterior de Fomicruz, cuando la empresa era administrada por Esteban Tejada.

Para llevar adelante el traspaso, representantes de la firma estatal y del exconcesionario conformaron una mesa de diálogo destinada a coordinar el proceso de transición operativa y administrativa. Desde la Provincia destacaron que el traspaso se desarrolla en un marco de normalidad y cooperación entre las partes, fijando como una de las prioridades absolutas salvaguardar los puestos de trabajo y garantizar la estabilidad laboral de todo el personal que se desempeña en el establecimiento.