El petróleo se dispara tras el rechazo de Trump a la tregua con Irán y crece la tensión en Ormuz

La negativa de la Casa Blanca a la contrapropuesta de Teherán impulsó el precio del crudo Brent por encima de los 105 dólares. La incertidumbre por la seguridad en el estrecho de Ormuz y el endurecimiento de las posturas diplomáticas mantienen en vilo al mercado energético global.

La estabilidad energética global sufrió un duro revés este lunes 11 de mayo de 2026. La incertidumbre en Medio Oriente se profundizó luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmara el rechazo a la contrapropuesta presentada por Irán para finalizar el conflicto regional, que ya acumula diez semanas de hostilidades. A través de sus redes sociales, el mandatario calificó de “inaceptable” la respuesta de Teherán a la oferta diplomática de Washington, endureciendo la postura de la Casa Blanca sin revelar detalles técnicos del documento.

La reacción de los mercados financieros no se hizo esperar. El barril de Brent registró un incremento del 4,15%, situándose en 105,49 dólares en las operaciones internacionales. En sintonía, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó un 4%, alcanzando los 99,95 dólares por unidad. Esta volatilidad impacta directamente en las cuencas productoras, donde los operadores vigilan de cerca la estabilidad de los suministros ante una posible prolongación del conflicto armado.

El foco de mayor preocupación se concentra actualmente en el estrecho de Ormuz. Por esta vía estratégica circula cerca del 20% del petróleo mundial, y la tensión allí ha escalado tras las advertencias de Irán de no permitir una mayor presencia de naves extranjeras. Las autoridades iraníes ya han establecido mecanismos de cobro para los buques que atraviesen la zona y restringieron parte del tránsito marítimo, medidas que Washington calificó como un intento de “control unilateral inaceptable” sobre una ruta internacional.

En el plano político, las posiciones de los líderes regionales parecen alejarse de un consenso. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo que el conflicto persistirá mientras Irán mantenga su capacidad de enriquecimiento de uranio, exigiendo el desmantelamiento de los sitios nucleares. Por su parte, el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, reafirmó que su gobierno no se inclinará ante presiones externas y, aunque manifestó disposición al diálogo, aclaró que las negociaciones no implicarán un retroceso en la soberanía de su país.

Ante el riesgo inminente de bloqueos comerciales, Reino Unido y Francia han comenzado a impulsar una coalición para garantizar la seguridad marítima y proteger el flujo de mercancías y combustibles. Si bien el presidente francés Emmanuel Macron aclaró que no se contempla una misión militar de carácter ofensivo, la respuesta de Teherán fue tajante: cualquier despliegue naval de potencias europeas en sus cercanías enfrentará una respuesta “decisiva e inmediata” por parte de sus fuerzas de defensa.