Ley Jones: Trump prorrogó por 90 días la exención marítima energética

La Casa Blanca extendió la medida para garantizar el abastecimiento de gasolina, diésel y combustible para aviones en el mercado interno de Estados Unidos. La decisión busca frenar la escalada de los precios del petróleo impulsada por el conflicto armado con Irán y el bloqueo en el estrecho de Ormuz.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, oficializó una nueva prórroga de 90 días a la exención de la Ley Jones, la normativa de 1920 que exige que la carga marítima transportada entre puertos estadounidenses utilice buques construidos, registrados y operados por tripulaciones de ese país. La determinación habilita a embarcaciones bajo banderas extranjeras a movilizar productos energéticos en el espacio marítimo nacional para mitigar el impacto del incremento internacional de los combustibles.

La portavoz de la Casa Blanca, Taylor Rogers, confirmó que la exención apunta a evitar interrupciones en el suministro para las fuerzas armadas y sectores clave de la economía. Sin embargo, a diferencia de las medidas dictadas en marzo (de 60 días) y fines de abril, esta prórroga incorpora un filtro de mayor control: las autoridades deberán verificar caso por caso la disponibilidad de navíos estadounidenses antes de autorizar cada viaje individual a una flota extranjera, buscando balancear la emergencia con la protección a la industria naval local.

La presión sobre el mercado energético se intensificó tras el inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán a finales de febrero y la consecuente extensión de las hostilidades en Oriente Medio. La respuesta de Teherán con un bloqueo de facto en el estrecho de Ormuz paralizó una vía estratégica para el crudo global, provocando este lunes un salto del 5% en la cotización del petróleo y encareciendo los valores al consumidor en las gasolineras estadounidenses.

Desde la primera suspensión temporal otorgada en marzo, buques extranjeros movilizaron más de 54 millones de barriles entre puertos de Estados Unidos, de acuerdo con datos del Instituto Cato. El organismo privado con sede en Washington precisó que el uso de estas naves —en su mayoría sin vínculos con países rivales como China— permitió a las empresas locales abastecerse de recursos nacionales y eludir importaciones a costos superiores en medio del estancamiento de las negociaciones diplomáticas en Oriente Medio.