La compañía alcanzó un resultado neto de US$ 172 millones y ventas récord por US$ 746 millones. El avance en el bloque Rincón de Aranda lideró el salto del shale oil, mientras avanza con proyectos estratégicos en el marco del RIGI.
Pampa Energía reportó una ganancia neta de US$ 172 millones durante el segundo trimestre de 2026, lo que representó multiplicar por 4,3 el resultado del mismo período del año anterior. Las ventas consolidadas de la empresa aumentaron un 53% interanual hasta alcanzar los US$ 746 millones, mientras que el EBITDA ajustado llegó a US$ 415 millones (+75%). El desempeño estuvo apuntalado por el salto productivo en hidrocarburos, la normalización de los precios en el Mercado Eléctrico Mayorista y la mejora operacional en sus activos de generación e infraestructura.
En Vaca Muerta, la compañía alcanzó un récord histórico con una producción total de hidrocarburos de 107,5 mil barriles equivalentes de petróleo por día (kboepd), lo que implicó un alza del 28% respecto del año pasado. El segmento de shale oil creció cerca de un 200% al llegar a los 23,4 mil barriles diarios (kbpd) impulsado por el bloque Rincón de Aranda, donde cuenta con 43 pozos activos. El 57% de la producción de crudo se destinó a mercados de exportación, con un precio realizado promedio de US$ 58,8 por barril neto de retenciones y coberturas.
En el mercado del gas natural, la oferta de la firma subió un 10% hasta alcanzar los 14,3 millones de metros cúbicos diarios (mcmpd), con un desempeño sobresaliente del bloque Sierra Chata, que duplicó su nivel a 7,4 mcmpd (+95%). El precio promedio realizado del gas registró una mejora del 15%, ubicándose en US$ 4,6 por MBTU.
El desempeño operativo se replicó en las demás unidades de negocio. El área de generación eléctrica duplicó sus ingresos hasta US$ 351 millones (+90%) y generó un EBITDA de US$ 155 millones (+39%), apoyada por el despacho de centrales térmicas eficientes como Genelba y Loma de la Lata. En petroquímica, el EBITDA ascendió a US$ 20 millones gracias a la recuperación de las cotizaciones internacionales de los estirénicos. Asimismo, sus participaciones en TGS (US$ 50 millones) y Transener (US$ 22 millones) aportaron incrementos del 50% interanual en cada caso, sustentadas en ajustes tarifarios y mayores volúmenes transportados.
En materia de infraestructura y desarrollos de largo plazo, Pampa Energía confirmó el avance de proyectos encuadrados en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Para el bloque Rincón de Aranda se proyecta una inversión de US$ 4.522 millones hasta 2041, con la perforación de 259 pozos destinados a sostener una plataforma de exportación de 45 kbpd. En tanto, fue aprobada la adhesión al régimen para la construcción del Gasoducto San Matías, iniciativa de US$ 1.500 millones en la cual Pampa posee un 20% de participación para transportar 28 mcmpd hacia una terminal de licuefacción en Río Negro. Finalmente, la compañía aprobó la Decisión Final de Inversión por US$ 2.700 millones para el proyecto Fértil Pampa en Bahía Blanca, complejo que producirá 2,1 millones de toneladas anuales de urea a partir de 2030.




