Regalías petroleras en Chubut aceleran cancelación del BOCADE

El repunte del precio internacional del crudo y la garantía sobre la producción hidrocarburífera activaron una cláusula técnica que obliga a la provincia a destinar los fondos excedentes del petróleo al pago anticipado de la deuda, proyectando su liquidación total para julio de 2028.

La evolución del mercado petrolero y la recaudación por extracción en la cuenca se convirtieron en el factor determinante del perfil de deuda pública de Chubut. El incremento en el precio internacional del crudo elevó los ingresos por regalías hidrocarburíferas, pero simultáneamente activó un mecanismo contractual que obliga al Ejecutivo provincial a destinar parte de esa caja adicional a la amortización acelerada del Bono de Cancelación de Deudas (BOCADE).

Este título público, emitido en 2016 y reestructurado en 2020 bajo la gestión de Mariano Arcioni, tiene a las regalías petroleras como garantía directa. El contrato establece que si los recursos hidrocarburíferos ingresados en los dos meses previos al vencimiento superan el doble del monto de la siguiente cuota trimestral, la provincia queda obligada a transferir el 50 % de ese excedente al adelanto de capital a favor de los acreedores.

La activación de esta condición responde a la combinación de la bonanza petrolera con la reestructuración financiera realizada este año. Mientras la cotización del crudo incrementó el volumen acumulado en la garantía, el canje parcial del bono —que contó con una adhesión cercana al 27 %— achicó los compromisos pendientes. Al reducirse la cuota de julio de más de 30 millones de dólares a 21,6 millones de dólares, la barrera técnica fija que debe duplicar la recaudación hidrocarburífera bajó de forma sustancial, facilitando que el flujo del sector energético sobrepase el límite estipulado.

Esta dinámica de mercado genera que la mayor recaudación proveniente de la producción de hidrocarburos no quede plenamente disponible para las arcas provinciales, sino que sea absorbida por la cancelación del bono. De mantenerse el actual nivel de ingresos petroleros y los vencimientos reducidos, los pagos anticipados permitirán la cancelación definitiva del BOCADE en julio de 2028, finalizando el compromiso un año antes del plazo formal establecido en 2020.