Especialistas de la industria expusieron en la Comisión de Energía de la Cámara de Diputados sobre la inserción del país en el mercado internacional. Las proyecciones del sector prevén exportaciones energéticas por más de USD 40.000 millones anuales e inversiones de USD 130.000 millones.
La producción petrolera argentina alcanzó un promedio superior a los 900.000 barriles por día, tras registrar 887.000 barriles diarios en mayo, con un volumen de exportación que se ubica en los 268.000 barriles diarios. Las proyecciones del sector energético estiman la generación de más de USD 40.000 millones anuales en ventas al exterior, cifra que implica más que duplicar la producción de petróleo respecto a los niveles de 2025 y casi duplicar la de gas natural.
Las cifras fueron expuestas en la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación por Martín Kaindl, director de Relaciones Institucionales del Instituto Argentino del Petróleo y del Gas (IAPG), y Maia Goldin, gerente de Estrategia de YPF. En el encuentro, los especialistas detallaron que el cumplimiento de estas metas requiere obras de infraestructura como los proyectos Vaca Muerta Sur, Southern Energy y Argentina LNG, los cuales contemplan inversiones cercanas a los USD 130.000 millones en un plazo de cinco a seis años.
El desarrollo no convencional de Vaca Muerta fundamenta este crecimiento al posicionar al país en el segundo lugar mundial de recursos de gas no convencional (con 308 TCF asignados a la formación) y en el cuarto lugar en petróleo no convencional (con 16.000 millones de barriles). En materia de gas natural, la producción nacional actual se sitúa en 155 millones de metros cúbicos diarios.
Respecto a la matriz energética primaria global, el IAPG precisó que más del 75% se basa en combustibles fósiles y que las proyecciones de la Agencia Internacional de Energía para 2050 indican que casi el 60% del consumo mundial continuará concentrado en estas fuentes. En ese contexto, se destacó que la matriz argentina es más limpia al sustentarse en el gas natural y prescindir del uso intensivo de carbón, recurso dominante en las matrices de países desarrollados.
En cuanto al impacto en el mercado laboral, datos del sector presentados ante los legisladores señalan que la industria hidrocarburífera genera un 83,6% de empleo indirecto e inducido frente a un 16,4% de empleo directo, lo que equivale a la creación de 6,1 puestos indirectos por cada empleo directo formal en el país.




