Río Negro expande su frontera shale con perforaciones en agosto

La petrolera TanGo Energy adelantará sus planes e iniciará los trabajos previos para perforar su primer pozo no convencional en el bloque Charco del Palenque, una iniciativa que consolida la extensión de la formación Vaca Muerta por fuera de la provincia de Neuquén.

La compañía liderada por Pablo Iuliano comenzará las operaciones de perforación durante el segundo semestre de este año, lo que representa un adelanto respecto de las previsiones iniciales que proyectaban el primer pozo para 2027. Este ensayo inicial sobre la ventana petrolera de Río Negro funcionará como una referencia regulatoria y técnica para medir el potencial productivo real de la zona.

El proyecto se enmarca en el Decreto 509/26, mediante el cual el gobierno de Río Negro otorgó formalmente las concesiones no convencionales sobre las áreas Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque. Estos bloques abarcan una superficie conjunta de más de 600 kilómetros cuadrados y conllevan un programa de inversión inicial de 66 millones de dólares, destinado al desarrollo piloto y a la perforación de seis pozos durante un período de tres años. La obtención de estas áreas se concretó pocas semanas después de que la firma asumiera el control de activos pertenecientes a Aconcagua Energía.

Para este desarrollo, TanGo Energy funciona como titular y operador de las concesiones, pero mantiene una alianza estratégica con Vista Energy. La aprobación de la provincia incluyó la reconversión de las áreas y la transferencia de activos desde Vista hacia TanGo Energy Argentina. Bajo este esquema, la producción de crudo shale proveniente de las tres áreas concesionadas se distribuirá en partes iguales entre TanGo Energy SAU y Vista Energy.

La meta de producción planteada por la operadora independiente es alcanzar los 60.000 barriles diarios en un horizonte de cinco años, apoyándose en la conducción de Iuliano, quien cuenta con antecedentes jerárquicos previos en YPF y Tecpetrol dentro de la cuenca no convencional.

Esta inversión profundiza la transición energética de Río Negro, una provincia históricamente vinculada a los recursos convencionales. En la actualidad, el territorio rionegrino posee apenas siete pozos conectados a Vaca Muerta, los cuales explican cerca del 40% de toda su producción de crudo. Según estadísticas oficiales de marzo, estos desarrollos aportaron 7.750 barriles diarios sobre un total provincial de 20.500 barriles por día. Ante este escenario, la administración del gobernador Alberto Weretilneck gestiona una batería de autorizaciones para habilitar el desarrollo no convencional en al menos otros cinco bloques con potencial shale.