Neuquén: dictamen de mayoría para el primer proyecto de GNL

El plenario de comisiones de la Legislatura de Neuquén emitió despacho por mayoría para ratificar el acuerdo entre el Poder Ejecutivo provincial e YPF, una iniciativa orientada al desarrollo del primer proyecto de Gas Natural Licuado (GNL) en la provincia que busca consolidar el perfil exportador de la formación Vaca Muerta.

El convenio establece una garantía de estabilidad fiscal por un plazo de 30 años para las actividades desarrolladas en las concesiones no convencionales Meseta Buena Esperanza I y II, Aguada Villanueva Norte y Las Tacanas I y II, beneficio que queda condicionado a la permanencia de las operaciones dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Asimismo, se define un esquema especial de regalías variables de entre el 7,5% y el 12% para el gas destinado a la licuefacción, el cual se ajustará según la evolución del índice internacional Japan Korea Marker (JKM). El pacto incluye además la exención del impuesto sobre los Ingresos Brutos para transacciones específicas entre Vehículos de Proyecto Único (VPU) con destino de exportación, y un compromiso de YPF para ejecutar obras de infraestructura o aportes equivalentes por hasta 175 millones de dólares.

Durante el debate legislativo, los bloques a favor defendieron la propuesta al estimar que la inversión global rondará los 25.000 millones de dólares y permitirá incrementar la producción de gas por encima del 50%. En términos de empleo, los legisladores oficialistas proyectaron la generación de 20.000 puestos directos y 30.000 indirectos, con especial impacto en la zona de Cutral Co y Plaza Huincul. También se argumentó que, si bien la provincia no posee facultades legales para gravar los bienes exportables con Ingresos Brutos, el fisco provincial recaudará dicho tributo y el impuesto de Sellos a través de toda la actividad productiva y de servicios asociada al desarrollo del proyecto.

Por el contrario, los bloques de la oposición rechazaron el dictamen argumentando que el tratamiento se realizó mediante un mecanismo apresurado y que las condiciones pactadas comprometen los ingresos provinciales por las próximas tres décadas. Las principales críticas se centraron en la falta de fundamentos técnicos para reducir el piso de las regalías al 7,5%, cuando las áreas involucradas mantenían originalmente una alícuota del 12%. Los sectores opositores señalaron que este esquema podría derivar en que los mercados extranjeros paguen por el gas de Vaca Muerta un valor inferior al del consumo residencial interno, al tiempo que objetaron las exenciones impositivas otorgadas a las compañías operadoras.