El petróleo opera con cautela tras la reapertura parcial del estrecho de Ormuz y la visita de Trump a China

Los precios del Brent y el WTI cerraron casi estables este jueves. El mercado asimila señales de distensión en el Golfo, aunque los organismos internacionales mantienen las alertas por riesgos de desabastecimiento global.

El mercado petrolero internacional vivió una jornada marcada por la moderación y la cautela este jueves. Los precios de referencia cerraron prácticamente estables mientras los inversores procesaban dos señales clave: el reinicio limitado del tránsito marítimo en el Golfo y los avances diplomáticos del presidente estadounidense, Donald Trump, en su visita oficial a Beijing.

Al cierre de la sesión, el crudo Brent finalizó en USD 105,72 por barril, tras haber alcanzado un máximo intradiario de USD 107,13. Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en USD 101,17. Este comportamiento técnico refleja una pausa tras las caídas registradas el miércoles, cuando la preocupación por una posible suba de tasas de interés en Estados Unidos había presionado los valores a la baja.

La atención global se centró en el estrecho de Ormuz, un paso vital por donde transita el 20% del petróleo mundial. Según informaron medios estatales iraníes, la Guardia Revolucionaria permitió el paso de unas 30 embarcaciones desde la noche del miércoles, incluyendo buques chinos. Sin embargo, la cifra está lejos de la normalidad: antes del conflicto iniciado el 28 de febrero —tras los ataques de EE.UU. e Israel a Irán—, el promedio era de 140 naves diarias. La Organización Marítima Internacional (OMI) advirtió que la crisis humanitaria persiste, con cerca de 20.000 marineros atrapados en la zona.

En el plano diplomático, la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping generó expectativas de alivio. Según informó la Casa Blanca, ambos mandatarios coincidieron en la necesidad de mantener el estrecho abierto para el flujo energético. Trump aseguró que Xi ofreció “ayuda” para mediar en la crisis y se comprometió a no enviar equipamiento militar a Irán. Además, trascendió el interés de Beijing por volver a comprar crudo estadounidense para reducir su dependencia de Ormuz, una dinámica interrumpida desde mayo de 2025 por aranceles derivados de la guerra comercial.

A pesar de estos gestos, el clima de incertidumbre no se disipa. Analistas de firmas como ING y Again Capital señalaron que el mercado mantiene una “actitud de cautela” y advirtieron que los inversores podrían estar sobreestimando los resultados de las charlas entre Washington y Beijing.

A esto se suman las advertencias de la Agencia Internacional de Energía (AIE), la OPEP y la EIA, que coincidieron esta semana en señalar un riesgo inminente de desabasto mientras el bloqueo no se levante por completo. Durante la jornada del jueves, nuevos reportes sobre ataques e incautaciones de embarcaciones recordaron a los operadores la fragilidad de la seguridad en la región, lo que, según especialistas de The Price Futures Group, podría derivar en episodios de volatilidad extrema en el corto plazo.