Vaca Muerta: Río Negro otorga tres nuevas concesiones para la explotación de crudo no convencional

TanGo Energy y Vista Energy invertirán 66 millones de dólares en una fase piloto que comenzará en 2026. El proyecto busca expandir la frontera productiva de la formación hacia territorio rionegrino.

La provincia de Río Negro aprobó formalmente la concesión de explotación no convencional para tres áreas clave con objetivos en la formación Vaca Muerta, según informó este martes la empresa TanGo Energy Argentina. La iniciativa contempla una inversión inicial de 66 millones de dólares destinada a la fase piloto, que incluirá la perforación de seis nuevos pozos.

Las áreas adjudicadas son Entre Lomas, Jarilla Quemada y Charco del Palenque, las cuales suman una superficie superior a los 150.000 acres. De acuerdo al cronograma presentado por la compañía, las actividades operativas en el terreno comenzarán durante la primera mitad de 2027.

Alianza estratégica y expansión

El desarrollo de estos bloques se llevará a cabo mediante una asociación técnica y financiera: TanGo Energy Argentina posee el 50% de los derechos de explotación, mientras que el 50% restante pertenece a Vista Energy.

“Nos hemos preparado para el desafío y estamos listos para generar valor en la provincia, Vaca Muerta, la industria y el país”, destacó Pablo Iuliano, presidente ejecutivo de TanGo Energy Argentina. La firma, que consolidó su presencia en el sector tras adquirir las operaciones de Aconcagua en 2025, aclaró que el plan de desarrollo a gran escala para estas tres áreas quedará sujeto a los resultados que arroje la fase piloto y a las variables del mercado.

El potencial de Vaca Muerta

Vaca Muerta, cuya superficie es comparable a la de Bélgica, se consolida como el activo energético más ambicioso de Argentina. Al albergar la segunda reserva de gas no convencional del mundo y la cuarta de petróleo, su desarrollo es considerado una política de Estado para transformar al país en un exportador neto de energía y fortalecer el ingreso de divisas.

Con esta nueva concesión en Río Negro, la industria petrolera busca replicar el éxito obtenido en la provincia de Neuquén, extendiendo la actividad hacia zonas con alto potencial geológico que aún no han sido plenamente explotadas bajo la modalidad no convencional.