Con el crudo Brent por encima de los 100 dólares y el vencimiento del pacto de precios este viernes, YPF y el resto de las petroleras inician una semana de reuniones clave. Las empresas advierten un retraso del 20% en los valores actuales.
El mercado de los combustibles en Argentina entra en una semana de definiciones bajo un clima de fuerte presión internacional. Este viernes 15 de mayo caduca el acuerdo de congelamiento de precios alcanzado a principios de abril, y desde este lunes las petroleras y refinadoras mantienen una serie de encuentros estratégicos para determinar el nuevo esquema tarifario que regirá en los surtidores tras el vencimiento del pacto de 45 días.
El contexto global ha sumado complejidad a la negociación local. La falta de acuerdo diplomático entre Estados Unidos e Irán disparó el precio del crudo Brent, que ya se afirma por encima de los 103 dólares tras una escalada cercana al 3%. Este incremento en la referencia internacional impacta directamente en los costos operativos de las empresas que operan en el país.
Según datos del sector, las petroleras sostienen que el precio de venta al público se encuentra actualmente un 20% por debajo del costo real. Esta brecha se ve acentuada por la incidencia del impuesto a los combustibles —que recientemente tuvo una actualización del 0,5% dispuesta por el Gobierno nacional—, lo que reduce el margen neto que perciben las compañías respecto al valor final que paga el consumidor.
La decisión final recae en gran medida sobre YPF, empresa que lidera el mercado con el 55% de las ventas. La conducción de la compañía, encabezada por Horacio Marín, se debate en un equilibrio delicado: por un lado, la necesidad de ajustar los valores para cubrir los costos de extracción, refinación y comercialización; por otro, el compromiso de no fogonear la inflación, en un momento donde las consultoras prevén un índice inferior al 3% para abril pero alertan por un posible rebote en mayo.
Aunque el directorio de la petrolera estatal comenzó a debatir la postura oficial este lunes, el inicio temprano de estas conversaciones sugiere que el sector se prepara para un nuevo ajuste. Tras el incremento del 25% aplicado en marzo y la posterior tregua de abril, el mercado anticipa que el terreno se está preparando para un “sacudón al bolsillo” una vez que finalice el acuerdo vigente este viernes.




