El mecanismo de amortiguación aplicado por la petrolera busca estabilizar el consumo local ante las oscilaciones internacionales, mientras proyecta exportaciones por 5.000 millones de dólares en Vaca Muerta para 2027.
El presidente y CEO de YPF, Horacio Marín, confirmó que la compañía mantendrá sin reducciones inmediatas el precio de los combustibles cuando caiga la cotización internacional del petróleo, con el objetivo de compensar la diferencia de costos asumida durante el contexto bélico actual. La estrategia busca evitar que el impacto internacional afecte directamente a la demanda interna, al tiempo que establece que el valor de la nafta en el mercado argentino debe ubicarse entre los 1,27 y 1,30 dólares por litro, sin intervención ni regulación estatal de precios. En el plano operativo y de infraestructura, la compañía proyecta iniciar en enero de 2027 el llenado del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) con un caudal inicial de 180.000 barriles diarios, alcanzando los 360.000 a mediados de ese año y los 550.000 en 2028, lo que permitirá concretar las primeras exportaciones en marzo de 2027. Para febrero de ese año, YPF prevé operar con 21 equipos de perforación activos, incluyendo una unidad en Mendoza, apoyada en acuerdos de reducción de costos unitarios con proveedores.
En cuanto al proyecto Argentina LNG, la firma fijó la decisión final de inversión para el 26 de noviembre, respaldada por una carta de intención del Exim Bank de Estados Unidos por hasta 6.000 millones de dólares y gestiones con agencias europeas y asiáticas que podrían elevar el financiamiento total a un rango de entre 15.000 millones y 18.000 millones de dólares. Por su parte, la provisión de tuberías se adjudicará mediante una subasta inversa en plataforma digital con ofertas de precios decrecientes. Asimismo, las operaciones de YPF Luz se integrarán al balance consolidado de la empresa matriz sin recurrir a una oferta pública en bolsa, orientando la generación eléctrica hacia la atención de proyectos mineros y centros de datos.




