La Agencia Internacional de la Energía (AIE) anunció la disposición de sus países miembros a liberar más reservas estratégicas de petróleo, lo que provocó la caída del barril de Brent a 100,20 dólares (-0,38%) y del West Texas Intermediate (WTI) a 88,28 dólares (-1,30%).
La medida busca amortiguar las perturbaciones del suministro vinculadas a la guerra en Oriente Medio, marco en el cual la UKMTO registró durante octubre una decena de ataques contra buques en el estrecho de Ormuz o en la región. Hasta el momento, los 32 países de la entidad han volcado al mercado cerca de 325 millones de barriles sobre un total de 400 millones comprometidos en marzo, cifra a la que se suma una liberación coordinada del G7 por 100 millones de barriles que comenzará de forma inmediata.
Aunque la AIE respaldó priorizar el diésel por registrar tensiones más pronunciadas que el crudo, la mayor parte de los volúmenes liberados corresponderá a petróleo crudo. La evolución de las cotizaciones se da en un contexto marcado por el impacto sobre el poder adquisitivo de los hogares estadounidenses antes de las elecciones de medio mandato de noviembre, instancia en la que la administración de Donald Trump evalúa una eventual prohibición a las exportaciones de diésel para reducir los precios internos, medida que elevaría las tarifas para los países importadores.




