Las refinerías del país asiático frenaron los despachos externos de derivados, restringiendo la oferta mundial e impactando en insumos del agro y la logística.
El barril de petróleo Brent para diciembre subió 2,1% hasta los US$ 100,09 este jueves 1° de octubre, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ascendió 2,28% para cotizar a US$ 92,48. La suba ocurrió tras la decisión de las refinerías de China de suspender, hasta nuevo aviso, las exportaciones de productos petroleros hacia destinos distintos de Hong Kong y Macao. La medida del gigante asiático reduce la oferta global de derivados en un contexto de mercado tensionado, donde el contrato de Brent de vencimiento más próximo había acumulado en septiembre una suba cercana al 14%. La jornada registró volatilidad inicial, con caídas superiores al 1% en las operaciones previas a la reversión de la tendencia.
La menor disponibilidad global de diésel responde a una reducción en la capacidad efectiva de refinación asociada a ataques vinculados con los conflictos en Medio Oriente y Ucrania. Ante este escenario, la administración de Donald Trump solicitó a Alemania y Francia el uso de sus reservas de emergencia de diésel para moderar las cotizaciones internacionales, mientras evalúa como alternativa aplicar una prohibición a sus propias exportaciones de este combustible. El diésel constituye un insumo transversal para la maquinaria agrícola, el transporte de granos, el movimiento de hacienda, la distribución de insumos y la logística portuaria. En tanto, el mercado energético continúa condicionado por las gestiones diplomáticas en torno al conflicto entre Estados Unidos e Irán.




