El Departamento del Tesoro habilitará un permiso temporal para destrabar el ingreso de combustible ruso a los mercados tras un acuerdo entre Donald J. Trump y Vladimir Putin.
El presidente estadounidense Donald J. Trump y su par ruso Vladimir Putin acordaron el suministro de petróleo y derivados desde Rusia con el objetivo de bajar los precios internacionales de los hidrocarburos. La medida busca responder al incremento en la cotización internacional de los combustibles originado por la crisis en el Estrecho de Ormuz, generada tras el conflicto bélico impulsado por Estados Unidos e Israel contra Irán, así como por la demora de Europa en enfrentar al gobierno iraní.
A través de sus redes sociales, Trump precisó que Rusia volcará de manera inmediata más de 300.000 toneladas de combustible diésel al mercado estadounidense y global, cifra a la que se sumarán otras 500.000 toneladas durante el mes de noviembre. Para posibilitar la operación económica, el Departamento del Tesoro estadounidense confirmó que emitirá una licencia temporal que autorizará la comercialización del diésel ruso en las plazas internacionales.
Desde la perspectiva de los actores involucrados en el conflicto europeo, el presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, calificó la decisión de Trump como “indigna” y “débil”. El rechazo ucraniano se produce en la antesala de las reuniones entre negociadores de ese país y enviados estadounidenses programadas para este viernes y sábado en Estados Unidos, donde debatirán alternativas para la finalización de la guerra.




