Acuerdo inminente entre EE.UU. e Irán: los mercados globales reaccionan con euforia y el petróleo se desploma

El acercamiento diplomático para frenar el conflicto nuclear y liberar el estrecho de Ormuz genera una fuerte suba en las bolsas internacionales y una caída de hasta el 11% en los precios del crudo.

La posibilidad de una salida diplomática inmediata entre Estados Unidos e Irán transformó el clima de los mercados internacionales este miércoles. Según informes de Axios, funcionarios estadounidenses y fuentes cercanas a la negociación confirmaron que ambas partes están cerca de suscribir un memorando de entendimiento de una sola página. Este borrador, que podría formalizarse en las próximas 48 horas, busca poner fin a las hostilidades actuales y establecer un marco para futuras negociaciones nucleares.

La expectativa de un desenlace favorable impactó de forma directa en el sector energético. Hacia las 11:00 GMT, el barril de Brent retrocedía un 9%, operando por debajo de los USD 100, mientras que el WTI de Texas caía un 11% hasta situarse en los USD 90. Esta tendencia bajista responde a la previsión de que los bloqueos y restricciones en el estrecho de Ormuz comiencen a levantarse de manera progresiva, normalizando el flujo de crudo.

En sintonía, las plazas bursátiles reflejaron un marcado optimismo. Los futuros de Wall Street operaron al alza con avances de entre el 0,7% y el 1,3%. En Europa, los índices de Londres, Fráncfort y París registraron subas superiores al 2%, alentados por la distensión geopolítica.

Los puntos clave del acuerdo

El documento en discusión contempla compromisos de ambas partes: Irán suspendería el enriquecimiento de uranio, mientras que Estados Unidos aceptaría levantar sanciones y liberar miles de millones de dólares en fondos iraníes que permanecen congelados. El equipo negociador de Washington, liderado por Steve Witkoff y Jared Kushner por encargo del presidente Donald Trump, mantiene diálogos directos con representantes iraníes y a través de mediadores.

Uno de los ejes centrales del memorando es el retiro gradual de las restricciones al tráfico marítimo en el estrecho de Ormuz. Además, el texto propone una moratoria sobre el programa nuclear iraní con una duración de entre 12 y 15 años. Washington también considera prioritario el retiro del uranio altamente enriquecido, barajando incluso la posibilidad de trasladar dicho material fuera de territorio iraní.

Un proceso bajo vigilancia

A pesar del avance, el secretario de Estado, Marco Rubio, se mostró cauteloso. Si bien reconoció la búsqueda de una solución diplomática con “compromisos claros”, cuestionó la disposición de ciertos sectores del régimen iraní. Desde la Casa Blanca admitieron que existen divisiones internas en la cúpula de Teherán, por lo que el acuerdo solo se formalizará si se cumplen los compromisos iniciales. De lo contrario, Estados Unidos advirtió que podría restablecer el bloqueo o retomar acciones militares.

El plan incluye un periodo de transición de treinta días para definir un acuerdo más ambicioso que abarque la apertura total del estrecho, inspecciones reforzadas por parte de la ONU y la limitación permanente del programa nuclear. De concretarse el memorando preliminar, las sedes de las próximas negociaciones podrían ser Islamabad o Ginebra. Por ahora, la mera posibilidad de un pacto ha sido suficiente para aliviar la presión sobre los activos financieros y los costos de la energía a nivel global.