Mercosur-Japón: inician negociaciones formales para un acuerdo económico

El bloque sudamericano y Tokio buscarán un tratado de asociación estratégica enfocado en asegurar el acceso a minerales críticos como el litio y las tierras raras, en medio de la creciente disputa global por el suministro de insumos tecnológicos.

El gobierno de Japón se prepara para abrir negociaciones formales con el Mercosur con el objetivo de avanzar hacia un acuerdo de asociación económica. La iniciativa, revelada inicialmente por el diario Nikkei y confirmada por fuentes vinculadas a las negociaciones consultadas por Reuters, busca asegurar el acceso a recursos estratégicos, diversificar cadenas de suministro y fortalecer la presencia comercial nipona en América del Sur.

Funcionarios japoneses y representantes del bloque sudamericano ya mantuvieron reuniones preliminares durante el primer semestre de este año. El anuncio oficial de las conversaciones podría concretarse durante la próxima cumbre del G7, marco en el que está previsto un encuentro bilateral entre la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, y el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva.

La estrategia de Tokio responde a una preocupación estructural por su seguridad económica. Por un lado, el país asiático procura garantizar fuentes alternativas de minerales estratégicos, especialmente tierras raras, cuyo mercado global continúa dominado por China. Por el otro, busca reducir su dependencia energética de Oriente Medio ante las constantes interrupciones en las rutas marítimas cercanas al estrecho de Ormuz, una zona clave para el transporte de petróleo.

En este mapa geopolítico, el Mercosur se posiciona como un socio atractivo para la economía japonesa al representar un mercado de aproximadamente 300 millones de habitantes y un producto bruto combinado cercano a los tres billones de dólares. A nivel de recursos, Brasil concentra reservas estimadas en 21 millones de toneladas de tierras raras y minerales críticos indispensables para la defensa y la industria digital, mientras que Argentina se ubica como uno de los principales actores globales en la producción de litio.

El sector automotriz constituye otro de los ejes centrales del plan de negociación de Tokio. Los fabricantes japoneses aspiran a reducir las barreras arancelarias y ampliar su participación en Sudamérica. Esta región cobró mayor urgencia para las corporaciones asiáticas tras la firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, un entendimiento que generó preocupación en las firmas niponas ante la posibilidad de enfrentar condiciones desventajas frente a sus competidores europeos.