La Agencia Internacional de la Energía (AIE) alertó que el agotamiento de las reservas y el incremento de la demanda estival presionarán el suministro global de crudo.
El organismo advirtió que la actual crisis energética es la más grave de la historia contemporánea, superando el impacto de los shocks de 1973, 1979 y 2022.
El director de la AIE, Fatih Birol, detalló durante un evento del ‘think tank’ británico Chatham House que el mercado internacional petrolero se encuentra en una situación compleja debido a la parálisis en la llegada de crudo nuevo desde Oriente Próximo. Este escenario coincide con la proximidad de la temporada de viajes de verano, prevista para finales de junio y principios de julio, período en el cual el consumo de combustible aumenta de manera estacional. Según la entidad, la falta de ingresos de nuevo producto acelerará el agotamiento de las existencias acumuladas.
La parálisis del suministro responde directamente al cierre del estrecho de Ormuz como consecuencia de la guerra en Irán. Por esta vía marítima transitaba una quinta parte del petróleo mundial antes del conflicto armado. Birol afirmó que, si bien la agencia aplicó contingencias como la liberación de reservas estratégicas y la emisión de recomendaciones sectoriales, estas acciones resultan insuficientes para resolver el problema de fondo. La organización concluyó que la única alternativa efectiva para normalizar el mercado es la apertura total e incondicional de dicho paso.
El impacto de la crisis actual supera, según los registros de la AIE, los efectos económicos combinados de las tres grandes crisis energéticas de las últimas cinco décadas: los shocks petroleros de 1973 y 1979, y la crisis de 2022 derivada de la invasión rusa a Ucrania. La interrupción en el estrecho de Ormuz no solo afecta los mercados de gas y petróleo, sino que también restringe el comercio global de materias primas críticas como fertilizantes, productos petroquímicos, helio y azufre, lo que generará consecuencias económicas directas sobre los países en desarrollo y emergentes.




