Tras el rechazo del Presupuesto 2026, el Ejecutivo estudia reimpulsar el recorte del subsidio que hoy alcanza a 4 millones de hogares. La medida implicaría la quita de descuentos de hasta el 50% en 90 municipios bonaerenses.
El Gobierno nacional ha puesto nuevamente en su agenda legislativa la reforma del Régimen de Zona Fría, un sistema de subsidios clave para los usuarios de gas en regiones con bajas temperaturas. Luego de que el Congreso rechazara el Capítulo XI del Presupuesto 2026 a fines del año pasado, la administración de Javier Milei analiza los mecanismos para volver a la carga con la modificación del fondo fiduciario que financia este beneficio.
La iniciativa no es menor en términos fiscales: actualmente, el subsidio llega a unos 4 millones de hogares en 15 provincias del país. En un contexto de inestabilidad en los precios internacionales de la energía debido a la tensión en Oriente Medio, el Ejecutivo busca reducir el peso de estos aportes sobre las finanzas públicas.
El impacto en la provincia de Buenos Aires
La provincia de Buenos Aires es el territorio más afectado por una posible derogación de la ampliación sancionada en 2021. Actualmente, 90 municipios bonaerenses se encuentran bajo este régimen, lo que representa alivios significativos para el bolsillo de los usuarios:
- Descuento del 30%: Para la mayoría de los hogares residenciales.
- Descuento del 50%: Para sectores vulnerables, incluyendo jubilados, pensionados, beneficiarios de la AUH, asignación por embarazo, seguro de desempleo y electrodependientes.
En total, más de 1,2 millones de usuarios bonaerenses perderían estos beneficios si el Gobierno logra imponer su visión de regresar al esquema original.
¿Qué implica el cambio de régimen?
El plan del Gobierno consiste en desmantelar la expansión realizada durante la gestión de Alberto Fernández y retornar al espíritu de la Ley 25.565 de 2002. Aquel sistema original estaba acotado a solo 850.000 hogares ubicados estrictamente en la Patagonia, la Puna y Malargüe (Mendoza).
Bajo el sistema actual, el beneficio se autofinancia mediante un recargo sobre el precio del gas en el Punto de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST) que pagan todos los consumidores del país, y que puede alcanzar el 11,25%. Al eliminar a los beneficiarios de las zonas que no son consideradas «corazón» del frío extremo, el Gobierno busca normalizar el precio del gas y reducir los cargos cruzados entre usuarios.
Un conflicto con los gobernadores
El debate promete una fuerte resistencia política. Al afectar a localidades de 15 provincias, los gobernadores se mantienen en alerta ante lo que consideran un golpe directo al consumo de los hogares en pleno periodo de ajuste tarifario.
Si el proyecto prospera, ciudades que fueron incorporadas recientemente —especialmente en el interior y la costa bonaerense— verán un salto abrupto en sus facturas de gas, ya que pasarían a pagar la tarifa plena sin el paraguas del subsidio por zona climática.




