El Gobierno provincial reglamentó la Resolución 258/2025 para monitorear el impacto ambiental del sector upstream. Las petroleras deberán cumplir con estándares de medición progresivos hasta 2030.
La industria hidrocarburífera de Neuquén entra en una nueva etapa de control ambiental. El gobierno provincial anunció la reglamentación del Procedimiento de Reporte de Gases de Efecto Invernadero (GEI), una herramienta técnica que busca poner bajo la lupa la huella de carbono de la actividad, especialmente las emisiones derivadas de las antorchas industriales —conocidas popularmente como «fósforos»— y las fugas de metano.
El nuevo esquema, presentado por el subsecretario de Cambio Climático, Santiago Nogueira, junto a la ministra de Energía, Ambiente y Recursos Naturales, Leticia Esteves, establece criterios estrictos y homogéneos para que las operadoras informen sus emisiones. Hasta ahora, las empresas utilizaban metodologías dispares, lo que dificultaba la comparación y el control estatal sobre el impacto real en el clima.
El alcance: solo el sector «Upstream»
Por el momento, la normativa se centra exclusivamente en el sector de upstream, que abarca la exploración, desarrollo, explotación, acondicionamiento y transporte de hidrocarburos. Esto significa que, en esta primera etapa, quedan fuera las emisiones de la refinería de Plaza Huincul y otras actividades de industrialización posterior.
Un sistema progresivo y verificable
La implementación del programa será gradual, con un horizonte fijado en 2030, y se estructura en cinco niveles de exigencia técnica según el volumen de producción de cada compañía:
- Nivel básico: Desagregación de emisiones por tipo de fuente.
- Niveles avanzados: Identificación detallada de equipos y procesos, desarrollo de factores de emisión propios basados en mediciones directas.
- Nivel de excelencia: Validación mediante tecnologías de detección remota a nivel de instalación para reducir el margen de incertidumbre.
Uno de los puntos más destacados de la resolución es la verificación obligatoria por terceros. Este requisito busca garantizar que los datos presentados por las empresas sean confiables, permitiendo al Estado construir inventarios anuales con mayor consistencia técnica.
Hacia estándares internacionales
Con este paso, la provincia busca alinear el crecimiento de Vaca Muerta con los estándares internacionales de monitoreo y mitigación. La información recolectada permitirá identificar las «fuentes críticas» de emisión y diseñar políticas públicas más eficaces para combatir el cambio climático.
La normativa no solo busca transparencia, sino también presionar a las operadoras de mayor escala para que adopten tecnologías más limpias en el manejo de presiones y la prevención de incendios, áreas donde la quema de gas es una práctica habitual por razones de seguridad.




