Batió su mejor marca, registrada en 1970

¿Cuál será en el mundo el impacto de la mayor producción de petróleo?

Por el empuje del shale oil, la oferta norteamericana de crudo sobrepasó los 10 millones de barriles diarios. Así, el país gobernado por Donald Trump está cada vez más cerca de superar a Arabia Saudita y a Rusia como máximo productor global.

El crecimiento imparable del negocio del shale oil posibilitó a Estados Unidos batir su récord de producción petrolera. La Administración de Información Energética (EIA, por sus siglas en inglés) del Gobierno de Donald Trump acaba de confirmar la obtención de más de 10 millones de barriles de crudo equivalente por día, volumen comparable al del boom productivo de Texas, vivido a fines de 1970. Hoy en día, Estados Unidos obtiene el doble del petróleo que producía hace una década, cuando todavía no se había desatado la revolución del shale que le permitió dejar de ser un importador neto para pensar seriamente en autoabastecerse.

Mientras que en 2006 compraba en el exterior unos 12,9 millones de barriles diarios, hoy esa cifra se achicó hasta 2,5 millones de barriles por día. En paralelo, durante los primeros nueve meses del año pasado el mercado norteamericano vendió 50 millones de barriles de crudo a China, 20 millones al Reino Unido y 7 millones a la India. De seguir en ascenso, la capacidad de extracción estadounidense podría superar próximamente a la de gigantes como Arabia Saudita y Rusia, y de ese modo convertirse en la potencia petrolera número uno a escala global.

Ni siquiera el recorte en los precios internacionales del barril experimentado en los últimos años pudo detener el despegue del negocio no convencional en formaciones como Barnett, Forth Worth, Eagle Ford (todas situadas en Texas), Marcellus (en Nueva York, Virginia, Pensilvania y Ohio), Haynesville-Bossier (en Luisiana), Bakken (en Dakota del Norte y Montana), Fayetteville (en Arkansas) y Woodford (en Oklahoma). Según IHS Markit, durante varias décadas la gran pregunta era a qué ritmo crecerían las importaciones de crudo estadounidenses. “Ahora que los mercados de crudo globales han sufrido una sacudida, todo ha cambiado. Gracias al shale, Estados Unidos es uno de los principales jugadores de la oferta hidrocarburífera mundial”, manifestó Daniel Yergin, vicepresidente de la consultora británica.

Gran hallazgo

La continuidad de los aprovechamientos no convencionales parece asegurada en suelo norteamericano, sobre todo tras la confirmación del hallazgo del mayor yacimiento a nivel histórico. De acuerdo con el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el reservorio se localiza en la cuenca de Midland Wolfcamp, en el oeste de Texas, y alberga ni más ni menos que 20.000 millones de barriles equivalentes de crudo de esquistos y unos 16.000 millones de pies cúbicos de gas. Para Walter Guidroz, coordinador del Programa de Recursos Energéticos del USGS, el descubrimiento demuestra que, incluso en áreas que han producido miles de millones de barriles, aún existe potencial de encontrar más reservas. “Los avances en la tecnología y los cambios en las prácticas de la industria pueden tener efectos significativos sobre qué recursos resultan técnicamente recuperables. Es por ello que seguimos realizando evaluaciones en todo Estados Unidos”, comentó.

Mientras que en 2006 Estados Unidos compraba en el exterior unos 12,9 millones de barriles diarios, hoy esa cifra se achicó hasta 2,5 millones de barriles por día. De seguir en ascenso, su capacidad extractiva
podría ser la mayor del mundo en poco tiempo.

La cuenca de Midland Wofcamp, acotó, viene siendo intensamente explorada por el USGS desde los años 80. “Hasta hace poco, los desarrollos se limitaban a la tecnología tradicional de pozos verticales. Pero todo mejoró con la posibilidad de utilizar técnicas de fractura hidráulica para la extracción”, expresó.

Amplias reservas

Un informe de Rystad Energy estimó que Estados Unidos ya superó en reservas hidrocarburíferas a Arabia Saudita y Rusia, al contar con la increíble cantidad de 264.000 millones de barriles de petróleo. El relevamiento incluyó tanto campos existentes, nuevos proyectos y descubrimientos recientes como proyecciones de bloques por descubrir.

Sobre la base del trabajo, más de la mitad del petróleo sin explotar en el mercado norteamericano es crudo de esquisto no convencional. “Hace 10 años a nadie se le hubiera ocurrido que éste sería el resultado de nuestro reporte”, sentenció Jarand Rystad, presidente ejecutivo de la consultora noruega. Los cálculos de Rystad atribuyen a Estados Unidos alrededor de 256.000 millones de barriles de petróleo sin explotar. Ese nivel de reservas lo posiciona por encima de Arabia Saudita (que cuenta con alrededor de 212.000 millones de barriles inexplotados), Canadá (con 167.000 millones), Irán (con 143.000 millones) y Brasil (con 120.000 millones), entre otras naciones.©

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