Desarrollos a la altura de requerimientos mundiales

Reducen riesgos en terminales industriales

Bruno Schillig expandió sus soluciones de ingeniería y desarrollo de software para la automatización de procesos y desarrolla herramientas que permiten obtener las cifras más altas de exactitud en seguridad del mercado. Así, busca acaparar las terminales del mercado latinoamericano.

Edición impresa № 323 | Septiembre 2016

La velocidad de la información y la conciencia del impacto ambiental que generan las actividades de explotación de recursos fósiles arman un combo peligroso para las operadoras petroleras: una pequeña falla operativa, ya sean derrames o explosiones, pone en riesgo su negocio.
mantenimientoEs por eso que resulta esencial el trabajo de Bruno Schillig, una empresa nacional que desarrolla herramientas que permiten obtener alertas tempranas, aumentar la productividad y minimizar los riesgos en las terminales industriales. “Estamos en el diseño, patentamiento, fabricación y mantenimiento de sensores de nivel y caudal, con soluciones de ingeniería y desarrollo de software para la automatización de procesos”, comenta Tennyson Reed, CEO de la firma.
Su nuevo lanzamiento para tanques industriales, Tank Safety Monitor (TSM), va en esa dirección. Luego de tres años de investigación y desarrollo, y con una inversión de u$s 1 millón, la compañía diseñó un sistema de prevención de derrames de petróleo, químicos y combustibles, fabricado íntegramente en su planta de Buenos Aires.
El sistema TSM integra tecnología cloud, capaz de monitorear el equipo desde cualquier lugar: un celular, una tablet o incluso un reloj inteligente, además de poder hacerlo desde la sala de control. “El mayor desafío consistió en lanzar al mercado una solución de última generación que cumple con los más altos requerimientos mundiales, al mismo precio de un sensor de nivel estándar “, remarca Reed.
El lanzamiento oficial se realizó en la ILTA (International Liquid Terminals Association), la mayor exposición a nivel mundial de la industria que se realiza anualmente en Houston y a la que asisten los principales referentes del sector. El reclutamiento de distribuidores para Chile, Brasil, México, Perú, Bolivia, Ecuador, Trinidad y Tobago y Guatemala lo confirma, según asegura el ejecutivo. “Nuestro objetivo es conquistar el 30% del mercado latinoamericano de las terminales de carga de combustibles y químicos en los próximos cinco años con desarrollo 100% argentino”.

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“Nuestro objetivo es conquistar el 30% del mercado latinoamericano de las terminales de carga de combustibles y químicos en los próximos cinco años con desarrollo 100% argentino”

La iniciativa se enmarca en los tres campos de soluciones que ofrece la empresa: primero, seguridad, donde realiza la prevención de sobrellenado, registra la puesta a tierra (que no exista energía estática que provoque una explosión), la contaminación, las pérdidas y los intrusos en las terminales; segundo, productividad, ya que brinda un servicio que se cobra por camión cargado dentro de los parámetros establecidos en el rubro; y tercero, inventario, donde alcanza niveles de exactitud en 0,4 milímetros en tanques de hasta 70 metros y 0,075% de incertidumbre en el control del caudal, las dos cifras más altas de precisión en el mercado.
Se encuentra en proceso de certificación a través de SIL 2 (Safety Integrity Level) con CSA, una empresa inglesa líder en el segmento. “Sólo hay un puñado de empresas en el mundo que cuentan con esto y somos la única en Latinoamérica. Probablemente en los próximos años se cree una medida regulatoria que exija esta certificación”, enfatiza el directivo.

Parámetros de nivel internacional

La empresa se pone parámetros de nivel internacional y no es para menos. Con 60 años de experiencia, cuenta con clientes de la talla de YPF, Shell, Petrobras y Axion en la Argentina, Uruguay, Chile y Bolivia. “El hecho de que nos pongamos una vara tan alta remarca la exigencia del cliente, además de las reglamentaciones gubernamentales que exigen estos procesos, que saben el riesgo que se corre”, pondera Reed.
En la búsqueda de ese servicio, para la empresa es clave contar con la posibilidad de importar componentes, ya que si bien el valor agregado nacional ocupa el 95% de sus productos, no puede conseguir ciertos componentes con las certificaciones que se requieren. “Presentamos nuestros proyectos al Gobierno y podemos importar piezas claves para desarrollar nuestro trabajo. Los nuevos componentes electrónicos que agregamos a nuestros productos surgieron a partir de la apertura de los mercados internacionales”, explica el ejecutivo. “Utilizamos componentes nacionales lo más posible, pero existen insumos específicos sin los cuales no se puede competir, y eso repercute en la calidad y el negocio”.

Tratamiento de aguas

Si bien el trabajo de Bruno Schillig se enfoca en el cuidado del manejo del petróleo, también abarca proyectos de seguridad en los alrededores de su cadena, como el tratamiento de aguas; junto con la firma alemana Nivus, que hace años lleva adelante la calibración del modelo hidráulico de las ciudades para que el agua fluya en tormentas sin generar inundaciones.
Ambas empresas tienen experiencia en la ejecución de estos emprendimientos: Bruno Schillig realizó el control de la calidad del agua en Gualeguaychú y la ex Botnia, mientras que la europea saneó importantes ciudades como Viena, Londres, Abu Dabi y Shanghái. Por el momento, el proyecto se encuentra en el desarrollo de obras civiles sobre la base de un análisis previo que garantice que el trabajo dará resultado. “Comenzamos las gestiones hace tiempo, pero actualmente se reactivó con la nueva administración. Se sostiene en nuevas tecnologías para el país, ya que el agua siempre fue un recurso tan abundante que nunca hubo una interés en cuidarlo y medirlo para un uso sustentable”, señala el ejecutivo.
Uno de los objetivos centrales de la compañía en el segundo semestre será continuar creciendo. Con el 80% del mercado local en instrumentación de grandes tanques, buscará aumentar su exportación en Latinoamérica. “Tenemos la meta año a año de crecer un 15% en dólares, algo que venimos logrando. Duplicamos nuestra fuerza de ventas con la incorporación de 10 profesionales expertos para atacar las 1.000 terminales de la región”, confía Reed. ©

 

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