Los dos países que más contaminan toman medidas para combatir la polución

Novedades ambientales en Estados Unidos y China

Estados Unidos limitará las emisiones de dióxido de carbono en sus nuevas plantas de energía, mientras que China subirá el precio de los combustibles que no cumplan con ciertos estándares ambientales para desalentar su uso y así promover otros más limpios.

Las dos principales potencias económicas del planeta y, en estrecho vínculo con ello, las de mayores niveles de emisiones de dióxido de carbono (CO²) a la atmósfera acaban de anunciar inéditas medidas para combatir la contaminación. Estados Unidos restringirá la generación de CO² en futuras plantas de energía, mientras que China desalentará el consumo de los combustibles más contaminantes.
El gobierno de Barack Obama anunció la imposición de límites a las emisiones nocivas en las plantas de producción energética que se construyan de ahora en adelante. “La ciencia nos dice que el cambio climático es real, que la actividad humana incide en este proceso y que debemos encarar este problema ya mismo”, justificó la directora de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, según sus siglas en inglés), Gina McCarthy, quien –de todos modos– remarcó que la normativa se aplicará sólo en las nuevas instalaciones de obtención de energía y no en las existentes.
Según sus palabras, la idea es que las plantas diseñadas para funcionar a partir de la combustión del carbón y el gas natural capturen y almacenen una porción del CO² que vayan a emitir. “Las normas sobre contaminación con CO² son flexibles, por lo que sus metas pueden alcanzarse”, aseguró.
La propuesta limitará las emisiones de CO² a 454 kilogramos (kg) por megawatt-hora (Mwh) en centrales térmicas, y 500 kg por Mwh en plantas alimentadas con carbón. Vale destacar que, en la actualidad, una usina energética convencional emite un promedio de 800 kg por Mwh en suelo norteamericano.
De acuerdo con estudios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el protagonismo de Estados Unidos en materia de emisiones contaminantes obedece a diversos factores. Además de liderar la actividad económica e industrial a escala global (produce casi una cuarta parte de todas las riquezas del mundo), se trata de un país sumamente vasto (el tercero por su superficie), lo que provoca un gran consumo energético en transporte. Asimismo, es la tercera nación más poblada de la Tierra, sólo por detrás de China e India, pero con un nivel de vida per cápita mucho mayor. Y por si eso fuera poco, no sólo presenta una marcada amplitud térmica a lo largo y ancho de su territorio, sino que está muy extendido el uso de equipos de aire acondicionado entre sus habitantes.

Naftas más caras

En cuanto a la nueva política de precios para la nafta y el gasoil en China, el gobierno de Li Keqiang anunció que el costo de los combustibles más contaminantes se elevará sustancialmente. De ese modo, el gigante asiático buscará incentivar la demanda de carburantes limpios.
Como respuesta a las neblinas tóxicas que vienen registrándose en los últimos tiempos, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma (CNDR), el máximo planificador económico del país, determinó para los próximos dos años que los valores de la nafta y el gasoil que cumplan con los estándares nacionales de “cuarta fase” subirán 290 y 370 yuanes (unos u$s 47 y 60) por tonelada (Tn), respectivamente. En tanto, para 2017 ambos recursos que accedan a los estándares de “quinta fase” se encarecerán 170 y 160 yuanes (u$s 27 y 25) por Tn.
El contenido del azufre en los combustibles de “cuarta fase” no podrá superar las 50 partes por millón (ppm), al tiempo que en los de “quinta fase” esa cifra deberá ser inferior a 10 ppm. Esta última exigencia (que equivale al estándar “Euro V” de Europa) ya ha sido adoptada en la ciudad de Beijing.
Para la ONU, el rápido desarrollo industrial y urbano experimentado en los últimos años por esa nación es responsable del alza en la polución que padecen sus grandes aglomeraciones urbanas. Considerada “la fábrica del mundo”, China es –desde 2010– el mayor emisor de CO² de la Tierra. Acapara un 29% de las emisiones, muy por encima de Estados Unidos (16%) y la Unión Europea (11%).
La CNDR calcula que una quinta parte de las partículas contaminantes suspendidas en el aire de las ciudades chinas procede de las emisiones del parque automotor.
Datos preocupantes

Según los más recientes estudios internacionales sobre el comportamiento de los gases de efecto invernadero, los niveles de CO² y metano en la atmósfera continúan aumentando.
Los datos recogidos por los satélites de la misión de la Agencia Espacial Europea (ESA, por sus siglas en inglés) “Envisat” y por el satélite japonés “Gosat” indican que las emisiones de CO² crecieron casi un 0,5% anual entre 2003 y 2013. En paralelo, luego de permanecer estables durante varios años, los valores del metano se elevaron entre un 0,3% y un 0,5% por año a partir de 2007.
La principal causa del alza del CO² se vincula, para los expertos, con las emisiones derivadas del uso de los combustibles fósiles. Todavía no está claro, en cambio, por qué han aumentado los niveles de metano, pero es probable que se deba a una combinación del incremento de las emisiones antropogénicas y de las variaciones naturales asociadas con las emisiones de los humedales o con la combustión de biomasa.
Además de monitorizar la evolución de los gases de efecto invernadero, los satélites en cuestión analizaron su distribución geográfica y sus fluctuaciones temporales. En el caso del CO², las oscilaciones más relevantes son las estacionales, relacionadas con los cambios en la actividad fotosintética de las plantas, lo cual es especialmente notable a latitudes medias y altas. Los bosques de estas regiones absorben el carbono atmosférico durante el verano y liberan parte de éste durante el invierno. ℗

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