Y-TEC, la apuesta de YPF para revolucionar la industria petrolera nacional

Entrevista con Gustavo Bianchi, presidente de YPF-Tecnología

Con fondos y recursos humanos, el brazo tecnológico de YPF está enfocado en la reducción de costos que mejore la ecuación petrolera como nunca antes lo había hecho una empresa local. Tiene proyectos que van desde nuevos software para mejorar las fracturas hidráulicas y el desarrollo de geles para proyectos de terciaria hasta la reactivación de pozos abandonados. También quiere producir energía del mar y explotar el litio del norte.

Por Nicolás Gandini

Un suspiro le duró al científico Gustavo Bianchi, titular de YPF-Tecnología (Y-TEC), la desconexión que había logrado a mediados de enero en una travesía en bicicleta por la Patagonia que encaró junto a su mujer. Fueron 14 días en dos ruedas en un viaje desde Puerto Pañuela, cerca de Bariloche, hasta la isla de Chiloé, al sur de Chile. En total, 570 kilómetros de ruta y naturaleza, pesca deportiva y camping, un ecosistema diametralmente opuesto al del piso 7 de la torre de YPF en Puerto Madero, donde el ejecutivo tiene su oficina.
Bianchi no termina de acomodarse en su escritorio cuando suena el teléfono. Tras un breve intercambio, se excusa: “Disculpen, tengo que subir. Enseguida estoy con ustedes”, explica. En el piso 32 lo espera Miguel Galuccio, presidente de YPF, para preguntarle por el avance de un proyecto de Y-TEC. No es para menos. La empresa creada por la petrolera reestatizada y el Conicet va camino a convertirse en una pieza clave para reducir los costos de producción de hidrocarburos, una necesidad de siempre de la industria, ahora profundizada por el derrumbe del precio internacional del crudo.
La cantidad y diversidad de emprendimientos en los que está embarcada la compañía es tan amplia como numerosa. Para muestra basta un botón: en diciembre colocó dos boyas para medir el potencial de las corrientes oceánicas cerca de Punto Loyola con el objetivo de generar energía del mar, pero al mismo tiempo está desarrollando un software especial junto a técnicos del prestigioso instituto MIT de Estados Unidos para optimizar las fracturas hidráulicas en Vaca Muerta. También diseñó una novedosa alternativa para recuperar pozos abandonados de crudo, testea geles surfactantes elaborados por el área Petroquímica de YPF y montó un centro de investigación en Jujuy para avanzar en la producción de carbonato de litio.
El espectro de acción de la compañía es muy vasto: hasta contempla un proyecto medioambiental para combatir la expansión de un alga unicelular (llamada didymo) que altera la fauna de los lagos del sur.
Aun así, Y-TEC no está ajena al escenario complicado que enfrenta la industria petrolera a raíz de la abrupta caída del crudo. Frente a ese contexto, la compañía está alineada con la estrategia trazada por Galuccio de optimizar los costos operativos para defender la rentabilidad del negocio. Bianchi lo pone en estos términos:
“Nuestro principal desafío es bajar los costos aportando desarrollos de la tecnología de producción de hidrocarburos no convencionales. Es un campo prácticamente virgen, porque la tecnología no se conoce en nuestro país. En paralelo, tenemos que trabajar en el aumento de la oferta de los pozos convencionales, bajando los costos de reparación de pozos o recuperando otros que estaban abandonados”, explicó en diálogo con Revista Petroquímica, Petróleo, Gas, Química & Energía.

Con relación al proyecto de energía del mar en Punta Loyola, ¿cuáles son los próximos pasos?

Desde el momento en que se colocaron las boyas recibimos información, porque la transmisión es vía satelital. Estamos teniendo problemas con la boya ubicada en Punta Loyola debido a las intensas corrientes que hacen que ingrese agua y se vean afectados sus sistemas. Enviaremos un barco para sacarla y repararla, pero ya logramos recopilar información. La semana pasada nuestra gente fue a la sede de Invap Ingeniería en Neuquén para analizar el desarrollo de una turbina hidrocinética cuyos materiales tienen que ser adaptables para el agua de mar. Por otra parte, otro grupo fue a ver el muelle para verificar si puede soportar la turbina que colocaremos como piloto, que contempla la instalación de la boya, las mediciones y la turbina para generación.
El personal que estuvo en el muelle ya hizo los cálculos y confirmó que se puede ubicar allí, por lo que tenemos el punto de referencia. El paso siguiente es colocar la turbina, eso puede ser en julio o agosto. Podemos poner una para obtener el factor de carga, que con los datos que recibimos hasta ahora de las corrientes podría alcanzar hasta un 90%. Cuanto más factor de carga tengamos es mejor, debido al negocio. La energía nuclear, por ejemplo, tiene el mismo porcentaje de carga, la hidráulica ronda el 60% y la geotérmica, un 85%. Tenemos esperanzas de que éste sea un proyecto muy bueno.
En el corto plazo, llegará un equipo submarino que compramos. Nos brindará todos los datos del mar y se podrá utilizar a futuro para las campañas de exploración off shore.
Estamos tomando el desarrollo que ya hizo Invap. Lo que ocurre es que necesitamos darle los valores de corriente para que realicen el tamaño del ala de la turbina, que depende de la corriente que tenga. Con las correspondientes decodificaciones, en un mes aproximadamente tendremos una idea del diseño de la turbina.

¿En qué consisten los proyectos de Y-TEC enfocados en la extracción de litio?

Obtuvimos un financiamiento del programa Fonarsec por alrededor de $ 11 millones que se destinarán a Jujuy, donde haremos un centro de investigación básico de litio. Estará involucrada una investigadora que viene del exterior en conjunto con la Universidad de Buenos Aires y nosotros, que le brindamos el soporte a la Universidad de Jujuy. Ya nos dieron el subsidio, en el próximo mes firmamos los contratos y comenzaremos a trabajar.

En Palpalá existe un muy buen predio donde estarán los edificios de los laboratorios. Se consiguió el dinero para la remodelación y con el Fonarsec realizamos la compra de equipamientos, por lo que este año ya empezará a funcionar.

La industria petrolera enfrenta desafíos por la caída de los precios. ¿Cómo modifica eso los planes de Y-TEC?

Nuestro principal desafío es bajar los costos a través del desarrollo de tecnología para optimizar la producción de hidrocarburos no convencionales. La única forma de realizar eso es aplicando nuevos desarrollos en un campo que es virgen. En paralelo, tenemos que trabajar en el aumento de la oferta de los pozos convencionales, reduciendo los costos de reparación de pozos o recuperando otros que estaban abandonados. Para reactivar esos pozos, se deben utilizar tecnologías cuyo costo sea inferior a lo que cuesta poner un nuevo pozo en producción. Ya recuperamos 10 pozos en yacimientos de YPF e Y-SUR. Ofrecemos este tipo de servicio para todas las operadoras interesadas. Vendemos tecnología y conocimiento no sólo a YPF, sino a todos los que lo requieran.
Así como sucede en Estados Unidos y en Canadá, este año lanzaremos tres líneas de consorcio dedicadas al upstream orientado a compañías interesadas en los proyectos que propongamos. En la práctica, con el financiamiento que aportan los inversores se realiza determinada investigación y los resultados obtenidos se comparten. Lo hacemos porque contamos con los mejores equipamientos de Sudamérica, incluso algunos más modernos que los de Europa o Estados Unidos. Por ejemplo, estamos incorporando un equipo de última generación, del cual hay sólo cuatro en el mundo, que permite estudiar los flujos de los pozos para medir su cantidad de parafinas de forma tal que, al mismo tiempo, podemos hacer un PBT para analizar su comportamiento y extraer información. Además, en el corto plazo traerán tres equipos que instalaremos para el tratamiento de parafinas.

¿Qué proyectos están enfocados a la mejora de campos maduros?

En los campos convencionales estamos trabajando en el desarrollo de polímeros y surfactantes, para trabajar en recuperación terciaria a fin de fabricar este tipo de geles en el país. Tenemos un proyecto piloto en marcha para testear el uso de surfactantes que producimos en el área petroquímica de YPF. Si funciona, la petroquímica lo fabricaría a mayor escala. Los polímeros y los surfactantes viscoelásticos los fabricarían diferentes Pymes.
Otra línea que estudiamos es la calidad del agua para la recuperación terciaria, a partir de la utilización de marcadores para observar la partición dentro del reservorio, cambio de materiales para evitar las plumas de corrosión, recuperación de pozos con tecnologías baratas como polímeros anólicos. Un pozo que produce hasta tres metros cúbicos por día de crudo hoy no se repaga. Esta tecnología permitiría elevar su producción. Estamos trabajando en la estanqueidad de muchos pozos inyectores cerrados en las provincias, debido a la pérdida que tienen. En Santa Cruz y Neuquén ya nos aprobaron las recuperaciones que aplicamos con tecnologías propias de Y-TEC. Estamos bajando los costos de una manera impresionante con estas técnicas.

¿Y en el caso de los yacimientos no convencionales?

Estamos trabajando fuertemente en lo que es la fractomecánica de roca con el desarrollo de un nuevo software que tiene en cuenta la mecánica de fractura en la roca, que antes no se contemplaba. Lo realizamos nosotros junto con el MIT, y para fin de año tendremos un demo. En línea con este proyecto, estamos adelantados al mundo en un año y medio. Es un software de fractura hidráulica con el que analizamos los criterios fractomecánicos que hasta el día de hoy no tienen en cuenta los software de mecánica de roca. La física del sólido y la parte tensional todavía no se identifica y nosotros lo estamos haciendo con muy buenos resultados.
En paralelo, desarrollamos fluidos que modifican las características fractomecánicas (propiedades físicas) de la pared del reservorio, mejorando las fracturas volumétricas. Los dos fenómenos están patentados, ya que contamos con un área de Vinculación Tecnológica y de Gestión que patenta los desarrollos en el exterior. A una empresa como la nuestra se la evalúa, entre otras cosas, por el número de patentes que posee. Por año debemos realizar entre 10 y 15 patentes, que pueden ser procesos o nuevos desarrollos. Esto nos brinda un upgrade importante a nivel internacional.
A la vez, estamos colocando fibra óptica en el fondo de los pozos en Loma Campana para hacer lo mismo que un PLT, que mide por punzado cuál es la producción de cada etapa de la fractura. Con este mecanismo, la ventaja es puntual: se mide y se cementa la fibra óptica y se obtienen resultados reales en cualquier momento sin que aumente el precio del pozo.

¿Qué iniciativas están en marcha en el área medioambiental?

Estamos haciendo biología molecular en el medio ambiente, porque la idea es saber cuál es el fenómeno que produce la degradación de un proceso. Esto lo usamos a través de los ADN, ya que la biología molecular detecta cuál es el individuo que favorece la remediación naturalmente para potenciarlo. De hecho, estamos remediando los canales de La Plata con biología molecular y bio/fitorremediación.
Contamos con equipamiento para hacer aire, gas y todo lo que sea contaminación atmosférica líquida o sólida, y para trabajar en campo o desde el laboratorio con biólogos moleculares e ingenieros en medio ambiente. Es decir, un grupo grande que trabaja incluso en la remediación de petróleo y gas. Una vez hecho este proyecto, nuestro objetivo es contribuir con la remediación de la cuenca del Riachuelo.
También en los lagos del sur, como el lago Verde y el Nahuel Huapi, la intención es combatir el didymo, un alga unicelular exótica que causa problemas a nivel mundial. Ya fue personal nuestro a revisar la zona y estamos formando un grupo de trabajo multidisciplinario para detener el avance o eliminarlo.

¿Está prevista la incorporación de nuevos profesionales?

A medida que avanzamos, requerimos más personal. Contamos con 320 profesionales en total, con pasantes y becarios. Se realizan doctorados dentro de Y-TEC y cada día más gente está estudiando. Ésa es una gran noticia para nosotros. ℗

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