Marcelo Bombicini, Gerente Ambiental de Pan American Energy

Una información geográfica para el cuidado ambiental

El SIG se ha convertido en una herramienta fundamental para la industria petrolera. Pan American Energy incorporó capas de información geográfica tras un exhaustivo análisis.

Un Sistema de Información Geográfica (SIG o GIS en inglés) es un conjunto de herramientas que permiten almacenar, organizar, analizar y modelizar grandes cantidades de datos procedentes del mundo real, vinculados a una referencia espacial, facilitando la incorporación de aspectos operativos, sociales, económicos y ambientales, entre otros, que conducen a la toma de decisiones de una manera más eficaz. Esta herramienta puede ser utilizada para investigaciones científicas, para la gestión de los recursos, o de activos, como también para la evaluación del impacto ambiental, la planificación de operaciones, por nombrar algunos usos.
PAE cuenta con un Sistema de Información Geográfica denominado SIGPAE, disponible a través de la intranet de la organización. Esta herramienta de fácil acceso permite a los usuarios crear consultas interactivas, analizar la información espacial, editar datos, mapas y presentar los resultados de todas estas operaciones.

La utilización del SIG

Uno de los valores corporativos de Pan American Energy es cuidar el ambiente asociado a las áreas en que las opera. El conocimiento del entorno en donde desarrolla sus actividades es fundamental para poder entenderlo, valorarlo y cuidarlo. Este entendimiento es donde se apoyan muchos criterios de su gestión ambiental.
Para profundizar este conocimiento, PAE desarrolló estudios de Línea de Base Ambiental. En el caso de Neuquén, el trabajo comprendió las áreas de flora, fauna, edafología (suelos), geomorfología, geología, climatología, hidrogeología, hidrología superficial y aspectos sociales. Para el Golfo San Jorge se abordaron las áreas de flora, fauna y edafología, y posteriormente se agregaron estudios de arqueología y paleontología, geología superficial y geomorfología.
Éstos se utilizan también como un punto de comparación a través del tiempo, ya que están orientados a obtener información sobre parámetros fundamentales que definen el estado del medio ambiente en un momento dado, que luego es monitoreado y actualizado a través de informes de estudios puntuales a lo largo del tiempo.
A su vez, son desarrollados no sólo como parte de evaluaciones ambientales tempranas  sino también para cumplir requerimientos y direccionar necesidades de manejo y control de las operaciones para el cuidado ambiental.
El Área de Ambiente de PAE coordinó estos estudios, conformando equipos interdisciplinarios con profesionales de amplia trayectoria y reconocimiento académico en cada especialidad. Participaron integrantes de prestigiosas instituciones, como el Centro Nacional Patagónico (dependiente del CONICET), la Universidad del Comahue, y también la Universidad Nacional de La Plata.
Con el fin de asegurar la confiabilidad y calidad técnica de los datos obtenidos, se firmó un convenio de colaboración con la Facultad de Agronomía de la UBA. Ellos ayudaron a elaborar los términos de referencia, evaluar las propuestas técnicas, validar las tareas de campo y la revisión final de los datos obtenidos.
Los resultados de estos estudios fueron incorporados al SIGPAE con valiosa información, para que esté disponible a la hora de planificar cualquier tipo de obra, lo cual es estra-
tégico y central para las actividades de PAE.

Planificación

Frente a un nuevo proyecto, en función de las coordenadas de ubicación de la instalación, todas las áreas involucradas tienen acceso a la misma información, de forma dinámica, inmediata y actualizada. Esto permite analizar alternativas que sean viables ambientalmente, sin comprometer las necesidades de operación.
Hoy tenemos en el SIG una herramienta que asegura que la dimensión ambiental es parte del proceso de análisis de evaluación de alternativas para un proyecto. ©

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